En Ataco, Tolima, activaron un plan de choque contra la Minería Ilegal con la finalidad de impedir el ingreso de maquinaria pesada sin la debida autorización, debido a los casos que se han registrado en esa municipalidad principalmente en sus Fuentes hídricas.
El municipio de Ataco, en el sur del Tolima, puso en marcha una estrategia integral para cerrar el paso a la maquinaria pesada utilizada en actividades de minería ilegal, una problemática que venía generando serias afectaciones ambientales y sociales en el territorio. La medida busca ejercer un mayor control sobre el tránsito de equipos que puedan ser usados para la explotación ilícita de recursos naturales.
La iniciativa es liderada por la Alcaldía Municipal y establece que toda maquinaria que pretenda ingresar a Ataco deberá presentar documentación clara y verificable. Estos soportes deben indicar a qué obra específica se dirige el equipo y cuál será la actividad que desarrollará dentro del municipio. Según la administración local, cualquier vehículo o maquinaria que no cumpla con estos requisitos tendrá restringido su ingreso. Esta política hace parte de un endurecimiento de los controles territoriales para prevenir daños irreversibles en el ambiente y proteger los recursos naturales estratégicos de la región.
El alcalde Héctor Fabián Muñoz explicó que la medida cuenta con el respaldo permanente del Ejército Nacional y la Policía. La presencia de una base militar en uno de los principales accesos al municipio ha permitido fortalecer la vigilancia y hacer más efectivos los operativos de control. Las autoridades municipales señalaron que uno de los principales objetivos es salvaguardar las fuentes hídricas que abastecen a las comunidades rurales y urbanas. Entre ellas se destacan el río Saldaña, la quebrada Paipa y el río Atá, afectados históricamente por prácticas extractivas ilegales.
De acuerdo con la Alcaldía, la minería ilegal no solo deteriora el ambiente, sino que también genera conflictos sociales y pone en riesgo la seguridad de las comunidades. Por ello, la estrategia busca anticiparse a estas problemáticas y preservar la tranquilidad del municipio. El plan de choque contempla controles permanentes en los puntos de ingreso y un trabajo coordinado con la fuerza pública. Las autoridades recalcaron que no se trata de una medida temporal, sino de una política sostenida de defensa del territorio.
Finalmente, la administración municipal reiteró que continuará fortaleciendo las acciones de control y vigilancia, y llamó a la ciudadanía a denunciar cualquier actividad sospechosa. El compromiso, afirmaron, es proteger el patrimonio ambiental de Ataco y garantizar un desarrollo legal y sostenible.



