La suspensión en la entrega de fármacos a afiliados del régimen subsidiado de Nueva EPS completa más de una semana y afecta a cerca de 39 mil ibaguereños, mientras la Secretaría de Salud exige un plan de contingencia inmediato y la designación urgente de un nuevo operador farmacéutico.
La crisis en el suministro de medicamentos en Ibagué se profundiza tras ocho días consecutivos de interrupción en la entrega de tratamientos a 39 mil usuarios afiliados a la Nueva EPS. La mayoría de los afectados pertenecen al régimen subsidiado y dependen de estos fármacos para el manejo de enfermedades crónicas y de alto riesgo. La situación se originó luego de la terminación del contrato entre la EPS y su anterior gestor farmacéutico, lo que dejó sin operación los puntos de dispensación en la ciudad. Desde entonces, decenas de pacientes han denunciado la falta de respuestas claras. La incertidumbre ha generado preocupación social y alertas por posibles complicaciones médicas. La Alcaldía de Ibagué asumió un rol activo para contener el impacto. Las autoridades advierten que la situación no puede prolongarse más.
Ante este panorama, la Secretaría de Salud Municipal activó un protocolo especial de seguimiento y control para atender la emergencia sanitaria. La prioridad institucional es proteger a la población más vulnerable y garantizar la continuidad de los tratamientos médicos. La administración local reiteró que la salud es un derecho fundamental que no puede verse afectado por fallas contractuales o administrativas. Desde los primeros días de la crisis, se iniciaron inspecciones y requerimientos formales dirigidos a la Nueva EPS. El objetivo es evitar que la falta de medicamentos derive en agravamiento de patologías. Las farmacias que prestaban el servicio permanecen cerradas para los usuarios afectados. La alerta se mantiene en toda la red de salud municipal.
La secretaria de Salud, Maricel Aguiar, explicó que desde inicios de enero se han realizado al menos cuatro mesas técnicas con representantes de la EPS. En estos espacios se exigieron cronogramas concretos para restablecer la entrega de medicamentos. Según la funcionaria, el seguimiento ha permitido identificar los principales obstáculos logísticos y administrativos que frenan la operación. Aguiar fue enfática en señalar que la Administración Municipal no permitirá vulneraciones a los derechos de los usuarios. Advirtió que, de persistir la situación, se elevarán quejas formales ante los entes de control. La presión institucional continuará hasta lograr una solución definitiva. La defensa del acceso oportuno a los medicamentos es prioritaria.
Desde que se conoció la finalización del contrato con el anterior gestor, la Secretaría de Salud inició gestiones para evitar la interrupción total del servicio. El equipo jurídico y técnico monitorea de manera permanente los compromisos asumidos por la Nueva EPS. Las autoridades solicitaron un informe detallado sobre los medicamentos pendientes de entrega desde el mes anterior. La falta de recursos económicos impide a muchas familias adquirir los fármacos por cuenta propia. Por ello, la transparencia en la información se considera clave para recuperar la confianza ciudadana. El Gobierno local actúa como garante ante una responsabilidad que recae directamente en la EPS. La vigilancia institucional se mantiene activa.
En paralelo, se desarrollaron encuentros con asociaciones de usuarios para dimensionar el impacto real del desabastecimiento en las distintas comunas de la ciudad. La participación ciudadana permitió identificar casos críticos que requieren atención inmediata. Los afiliados manifestaron su inconformidad por los tiempos de espera y la falta de comunicación oficial. Estas denuncias fortalecieron la postura de la Secretaría de Salud ante la Superintendencia Nacional de Salud. Las autoridades buscan que el nuevo operador farmacéutico supere las deficiencias del anterior. La experiencia de los usuarios será un criterio clave para evaluar el servicio. El enfoque está puesto en mejorar la atención integral.
Como resultado de la presión institucional, la Nueva EPS informó que avanza en la vinculación de un nuevo gestor farmacéutico. La entidad se comprometió a normalizar la entrega de medicamentos en el menor tiempo posible. La Superintendencia Nacional de Salud supervisa la elaboración de un plan de contingencia que permita evacuar los fármacos represados. Dicho plan deberá garantizar cobertura total para los 39 mil usuarios afectados. La firma del nuevo contrato es el paso indispensable para reactivar los puntos de dispensación. También se evalúa la entrega domiciliaria en casos especiales. El restablecimiento del servicio será progresivo y controlado.
Para la próxima semana está prevista una mesa de trabajo clave con la participación del interventor nacional y el nuevo operador. En este encuentro se revisarán las capacidades logísticas, el inventario disponible y los horarios de atención. La Secretaría de Salud verificará que exista suficiente stock de medicamentos esenciales. Además, se establecerán compromisos verificables para evitar nuevas interrupciones. La protección del usuario seguirá siendo el eje central de las decisiones. Solo con la reapertura efectiva de los puntos se dará por superada la contingencia. La ciudad permanece en expectativa frente a los anuncios oficiales.
Finalmente, la Secretaría de Salud reiteró que mantendrá un seguimiento riguroso hasta que el servicio se normalice por completo. La Administración Municipal advirtió que no tolerará que fallas internas de las EPS afecten la vida de los ciudadanos. El derecho a la salud debe garantizarse con oportunidad, eficiencia y humanidad. Los usuarios pueden continuar reportando sus casos a través de los canales oficiales. La información recopilada permitirá fortalecer la vigilancia institucional. Se espera que en los próximos días se anuncien los puntos habilitados para la entrega. La prioridad sigue siendo proteger la salud de los ibaguereños.


