La gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, confirmó su asistencia a la agenda del presidente Gustavo Petro en el sur del departamento. El encuentro marca un gesto de “respeto institucional” en un contexto de diferencias sobre seguridad, tierra y minería.
La gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, confirmó que acompañará al presidente Gustavo Petro durante su visita al municipio de Chaparral, en el sur del departamento. La decisión se da luego de varios episodios de desencuentros y ausencias en agendas anteriores con el Gobierno Nacional. El anuncio fue interpretado como un gesto de distensión política en medio de tensiones regionales.
La confirmación fue entregada por el secretario de Seguridad del Tolima, Alfredo Bocanegra, quien señaló que la presencia de la mandataria busca enviar un mensaje de respeto institucional. El encuentro no solo tendrá un carácter protocolario, sino que también representa un escenario clave para abordar diferencias en temas sensibles para el departamento.
En los últimos meses, la relación entre la Gobernación del Tolima y la Casa de Nariño había estado marcada por posturas divergentes, especialmente en materia de seguridad y desarrollo rural. La asistencia de Matiz a esta jornada presidencial marca un giro en la narrativa política regional. Para algunos sectores, se trata de un acto de madurez institucional; para otros, de una estrategia política.
La agenda del presidente iniciará en el municipio de Piedras, donde se realizará la entrega de títulos de una hacienda que habría sido expropiada a estructuras vinculadas al narcotráfico y que actualmente se encuentra bajo control del Ejército Nacional. Este acto simbólico busca reforzar el mensaje del Gobierno frente a la recuperación de tierras.
Posteriormente, el mandatario se trasladará a Chaparral, donde se formalizarán títulos mineros en zonas de reserva campesina. Este punto ha generado expectativa y debate entre sectores productivos, ambientales y sociales del Tolima. La formalización minera en áreas de reserva es uno de los temas que más inquieta a líderes regionales.
A diferencia de visitas anteriores, la gobernadora tendrá espacio para intervenir públicamente durante la jornada. Su pronunciamiento será seguido con atención, pues deberá equilibrar sus posturas críticas frente a la situación de orden público con la necesidad de articular acciones con el Gobierno Nacional.
Desde la administración departamental se reiteró que el acompañamiento no implica renunciar a las diferencias ideológicas, sino cumplir con la responsabilidad institucional de representar al Tolima en decisiones que impactan directamente el territorio. El mensaje oficial apunta a fortalecer la coordinación interinstitucional.
El encuentro en Chaparral se convierte así en un escenario político determinante para el sur del Tolima. Más allá del simbolismo, la jornada pondrá sobre la mesa asuntos estructurales como tierra, minería y seguridad, en un departamento donde estos temas siguen marcando el debate público y la agenda gubernamental.






