Una paciente con diagnóstico de glaucoma denunció reiterados retrasos en sus citas médicas en el Instituto Oftalmológico del Tolima, situación que genera preocupación por los riesgos que implica la falta de control oportuno en una enfermedad visual progresiva y silenciosa.
La atención en salud vuelve a quedar en entredicho en Ibagué tras la denuncia de una paciente con glaucoma que asegura haber sufrido repetidas cancelaciones en sus citas médicas en el Instituto Oftalmológico del Tolima. La situación, que se extiende desde finales de 2025, ha generado inquietud por las posibles consecuencias irreversibles que puede traer la falta de seguimiento en este tipo de patologías.
La afectada es Marina García, quien fue diagnosticada con glaucoma y requiere controles periódicos para evitar el deterioro progresivo de su visión. Según su relato, desde noviembre de 2025 ha intentado sin éxito acceder a una consulta especializada que le permita evaluar la evolución de su condición ocular.
La primera cita estaba programada para el 29 de noviembre de 2025, pero fue cancelada días antes por la institución. De acuerdo con la información suministrada en ese momento, la suspensión obedecía a inconvenientes administrativos y a fallas técnicas en los canales de comunicación del centro médico.
Tras nuevas gestiones, a la paciente le fue asignada una segunda cita para el 26 de enero de 2026. No obstante, un día antes de la atención recibió una llamada en la que se le notificó que nuevamente la consulta quedaba cancelada, sin mayores detalles, y que sería reprogramada para el 25 de febrero.
Desde el Instituto Oftalmológico del Tolima se indicó que los cambios responden a ajustes administrativos internos y dificultades técnicas en la organización de las agendas médicas. A la paciente le recomendaron mantenerse atenta a nuevas notificaciones a través de llamadas telefónicas, mensajes de WhatsApp o consultas presenciales.
La situación ha encendido las alertas, ya que entre la fecha inicial y la nueva asignación pasarán cerca de tres meses sin control médico. Especialistas advierten que el glaucoma puede avanzar de manera silenciosa, y que la falta de seguimiento oportuno incrementa el riesgo de pérdida visual irreversible.
Familiares y allegados de la paciente cuestionan la falta de claridad en la información entregada por la institución y la improvisación en las comunicaciones. También advierten sobre el impacto que este tipo de retrasos tiene en la salud de los pacientes, especialmente en personas adultas mayores con enfermedades crónicas.
Ante este panorama, se espera un pronunciamiento oficial por parte de las autoridades de salud y del Instituto Oftalmológico del Tolima. La comunidad pide que se garantice una atención oportuna, continua y digna, que priorice el bienestar de los pacientes y evite que trámites administrativos pongan en riesgo su salud visual.






