El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, se ha visto envuelto en una fuerte controversia tras la filtración de audios en los que critica duramente a Fiduprevisora y al ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla. En las grabaciones, reveladas por la periodista Darcy Quinn en La FM el martes 21 de mayo, Jaramillo expresa su frustración con el manejo del sistema de salud para los maestros y lanza duras acusaciones.
En uno de los audios, Jaramillo dice: «Después hacemos lo que dice el Presidente, después no les pagamos a los de los medicamentos, después vemos qué hacemos». Estas declaraciones han generado alarma sobre la gestión de la crisis y la aparente improvisación en la implementación del nuevo modelo de salud para los maestros.
El punto más polémico de la conversación se dio cuando Jaramillo desafió al ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, diciendo: «Que venga el ministro de Hacienda y ponga el culo». Esta frase ha sido interpretada como una demanda de mayor compromiso y acción por parte de Bonilla en la resolución de la crisis.
Jaramillo reconoció la gravedad de la situación y la necesidad de dispensar medicamentos de manera urgente, incluso a través de almacenes de cadena como Drogas La Rebaja. Sin embargo, Mauricio Marín, director de Fiduprevisora, respondió que la orden del presidente Gustavo Petro era no utilizar las IPS (Instituciones Prestadoras de Salud) por al menos seis meses, lo que complicaba las medidas de emergencia.

La discusión también tocó temas sensibles como las amenazas a miembros de la junta directiva de La Rebaja, vinculadas al Cartel de Cali. Marín explicó que primero debían solucionar problemas internos antes de utilizar este canal para la distribución de medicamentos, algo que Jaramillo consideró secundario ante la urgencia de la crisis.
La filtración de estos audios ha provocado un debate político intenso. La oposición ha criticado duramente la gestión del gobierno, acusándolo de falta de coordinación y de improvisación en la implementación del nuevo sistema de salud. Varios sectores han exigido explicaciones y soluciones rápidas para evitar que la situación empeore.
En respuesta, el Ministerio de Salud ha reafirmado su compromiso con la resolución de la crisis. Jaramillo y su equipo están tomando medidas de emergencia para estabilizar el sistema y asegurar que los maestros reciban los medicamentos necesarios. La situación sigue siendo crítica, y las tensiones dentro del gobierno evidencian los desafíos que enfrenta en la administración de la salud pública.
Esta controversia pone de relieve la necesidad de una gestión eficiente y transparente en los sistemas de salud, especialmente cuando se trata de grupos vulnerables como los maestros. La confianza pública en el gobierno depende de su capacidad para manejar crisis de manera efectiva y coordinada.



