El registrador nacional, Hernán Penagos, alertó sobre un aumento atípico en la inscripción de votantes para las circunscripciones especiales de paz, un fenómeno que podría poner en riesgo la transparencia del proceso electoral en varios territorios del país.
Desde el municipio de Honda, Tolima, el registrador nacional del Estado Civil, Hernán Penagos, lanzó una alerta pública por el comportamiento inusual que se viene registrando en el proceso de inscripción de ciudadanos para votar en las circunscripciones especiales de paz. Según el funcionario, el incremento acelerado de registros no corresponde a una dinámica normal del censo electoral.
Penagos explicó que la Registraduría ha detectado un traslado masivo de inscripciones desde zonas urbanas hacia sectores rurales, los únicos habilitados para participar en la elección de las curules de paz. Este fenómeno, advirtió, podría estar relacionado con intentos de manipulación política del proceso y con prácticas que desnaturalizan el espíritu de estas circunscripciones.
El registrador fue enfático en señalar que estas inscripciones atípicas generan serias dudas sobre la transparencia electoral, especialmente cuando se presentan de manera concentrada y en periodos cercanos a la jornada de votación. Por ello, indicó que se han activado alertas tempranas y mecanismos de verificación para identificar posibles irregularidades.
Las circunscripciones especiales de paz corresponden a 16 escaños en la Cámara de Representantes, creados en el marco del Acuerdo de Paz con el propósito de garantizar la representación política de los territorios rurales más afectados por el conflicto armado. Estas curules buscan dar voz a comunidades históricamente excluidas de la vida política nacional.
Penagos recordó que una parte de estas curules ya fue elegida y que el próximo 8 de marzo se definirá el segundo bloque, con lo cual se cerrará este capítulo del compromiso estatal derivado del Acuerdo de Paz. Precisamente, la cercanía de esta fecha incrementa la preocupación frente a posibles intentos de interferencia electoral.
La advertencia del registrador coincide con informes previos de la Misión de Observación Electoral, que ha identificado comportamientos irregulares en distintos municipios del Tolima. Dichos reportes señalan riesgos asociados a trashumancia electoral y a la participación de actores políticos ajenos a los territorios PDET.
Ante este panorama, la Registraduría Nacional anunció que reforzará los controles técnicos, jurídicos y administrativos sobre el proceso de inscripción y votación. Entre las medidas se contemplan cruces de información, verificación de residencia y seguimiento especial a los municipios con mayores alertas.
Finalmente, Penagos reiteró que el objetivo de estas acciones es proteger la legitimidad de las curules de paz y evitar que sean capturadas por intereses externos. “Estas curules deben servir para dignificar a los territorios y no para reproducir viejas prácticas políticas”, concluyó el registrador.



