Comunidades del sur del Tolima cuestionan la ausencia de propuestas claras por parte del representante y los candidatos de la CITREP 15, mientras denuncian que la respuesta del Estado frente a la minería se ha limitado a operativos de destrucción sin alternativas de desarrollo para los municipios PDET.
Habitantes y líderes sociales del sur del Tolima han manifestado su inconformidad por la falta de pronunciamientos, propuestas y proyectos concretos por parte del representante, candidatos de la Circunscripción Transitoria Especial de Paz, CITREP 15, y especialmente de la Gobernación del Tolima, encabezada por Adriana Magali Matiz, frente a las problemáticas estructurales que afectan a esta región del departamento.
La principal preocupación gira en torno al manejo de la minería en los municipios PDET, donde la presencia estatal se percibe principalmente a través de operativos de la Fuerza Pública para destruir maquinaria, sin que estos vayan acompañados de inversión social ni alternativas económicas para las comunidades.
Según voceros comunitarios, existe una contradicción que el Estado no ha logrado resolver: se persigue la maquinaria utilizada en actividades mineras, pero no se atienden las causas del abandono histórico. Aseguran que, con o sin títulos, el impacto ambiental existe, pero no puede equipararse a grandes economías extractivas con la minería de subsistencia.
En el sur del Tolima, la expansión de la minería informal estaría directamente relacionada con la ausencia de inversión prometida. Las comunidades afirman que no llegaron los proyectos productivos, el empleo digno ni la reconversión económica, lo que ha llevado a muchas familias a buscar en esta actividad una forma de supervivencia.
Los habitantes advierten que la intervención exclusiva de la Fuerza Pública, sin acompañamiento social, solo profundiza la desconfianza y el malestar. Consideran que la autoridad ejercida sin inversión termina siendo percibida como imposición y no como una solución sostenible a los conflictos del territorio.
Aunque reconocen la importancia del control ambiental y la protección de los recursos naturales, las comunidades insisten en que este debe ir de la mano con políticas coherentes de desarrollo. Señalan que si el territorio fue priorizado como PDET, esa condición debe reflejarse en acciones concretas del Estado.
Líderes locales recalcan que la maquinaria institucional no puede limitarse a la destrucción, sino que debe enfocarse en construir futuro mediante vías, créditos, asistencia técnica, educación y oportunidades reales que permitan a la población abandonar economías de subsistencia.
Finalmente, el sur del Tolima hace un llamado urgente a los representantes y candidatos de la CITREP 15 para que presenten propuestas claras y asuman un compromiso real con la región. Las comunidades advierten que no resisten más operativos sin oportunidades y reiteran que no piden limosna, sino inversión, dignidad y presencia estatal efectiva.



