Emilio Sánchez, de 64 años, ha dedicado 16 años de su vida a acompañar a estudiantes de diferentes programas de la Universidad del Tolima. Desde su labor administrativa, asegura que una de sus mayores satisfacciones es verlos llegar a primer semestre y regresar convertidos en profesionales.
Hay historias dentro de la Universidad del Tolima que no necesariamente aparecen en los libros, pero que hacen parte de la vida cotidiana de cientos de estudiantes. Una de ellas es la de Emilio Sánchez, quien durante 16 años ha desarrollado una labor cercana a las nuevas generaciones.
A sus 64 años, Don Emilio combina su experiencia de vida con el trabajo que realiza diariamente en la institución. Es padre de seis hijos y ha construido durante estos años una relación cercana con estudiantes de diferentes programas académicos de la Universidad del Tolima.
Su recorrido por la institución le ha permitido acompañar a estudiantes de Artes Plásticas y Visuales, Sociología, Derecho e Historia, además de haber hecho parte del Instituto de Educación a Distancia, IDEAD. Actualmente se desempeña como asistente administrativo de los programas de Historia y Artes Plásticas y Visuales.
Más allá de las funciones propias de su cargo, Emilio asegura que existe una razón especial que lo motiva cada día a desarrollar su trabajo. Para él, acompañar a los estudiantes y contribuir desde su labor a que puedan avanzar en su formación representa una de las mayores satisfacciones de permanecer en la Universidad.
“Me gusta ayudar a los estudiantes, sentir que mi trabajo les hace bien. Verlos entrar en primer semestre y después verlos graduarse”, es la manera en que resume aquello que más disfruta de su labor y la relación que ha construido con quienes pasan por las aulas de la institución.
Con el paso de los años, algunos de esos estudiantes han regresado después de recibir su título profesional para saludarlo y agradecerle por el acompañamiento recibido durante su trayectoria universitaria. Esos encuentros se han convertido para Emilio en momentos especiales que reflejan los vínculos construidos más allá de las labores administrativas.
Su historia representa también la de quienes, desde diferentes espacios y responsabilidades, contribuyen al funcionamiento de la Universidad del Tolima y acompañan los procesos de formación de sus estudiantes. Una labor que, aunque muchas veces ocurre lejos de los reflectores, termina haciendo parte de las experiencias que marcan la vida universitaria.
La historia de Don Emilio hace parte de #ComoUTComoYo, una iniciativa que busca destacar las experiencias de quienes integran la comunidad universitaria. Desde su puesto de trabajo, continúa acompañando nuevas generaciones y aportando a una institución cuyo propósito se resume en una frase: Universidad del Tolima, conocimiento que transforma.
