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99 guerrilleros entregan sus armas y le dan oxígeno a la paz total de Petro

En un hecho sin precedentes recientes dentro de la política de “paz total”, 99 integrantes de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) dejaron las armas en Putumayo y avanzan hacia una zona de ubicación temporal para continuar las negociaciones con el Gobierno Nacional, en medio de la recta final de la campaña presidencial.

Un grupo de 99 integrantes de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) entregó sus armas en una zona selvática del departamento de Putumayo, en uno de los hechos más relevantes registrados dentro de la estrategia de “paz total” promovida por el Gobierno del presidente Gustavo Petro.

La ceremonia se llevó a cabo en medio de la selva amazónica, donde los combatientes, vestidos con uniformes camuflados, depositaron sus fusiles en un contenedor especialmente dispuesto para el proceso. En la estructura podía leerse el mensaje: “Le apuesta a la vida, le cumplo a la paz”, símbolo de la transición hacia una nueva etapa de negociación.

La dejación de armas representa el primer paso de un acuerdo alcanzado entre el Gobierno Nacional y esta organización armada, conformada por disidentes del proceso de paz firmado en 2016 entre el Estado colombiano y las extintas FARC.

Tras la entrega del armamento, los integrantes de la CNEB serán trasladados a una zona de ubicación temporal donde permanecerán durante diez meses. Allí continuarán las conversaciones orientadas a definir su eventual desarme definitivo y las condiciones jurídicas para su reincorporación.

Para el Ejecutivo, este avance constituye uno de los resultados más significativos alcanzados hasta ahora dentro de la política de negociación con grupos armados ilegales. El Gobierno ha insistido en que estos procesos buscan reducir la violencia y consolidar escenarios de reconciliación en las regiones más afectadas por el conflicto.

Armando Novoa, jefe de la delegación gubernamental en los diálogos, destacó el alcance simbólico y político del acontecimiento. “Es un mensaje muy fuerte y muy poderoso para la sociedad colombiana en esta época en donde hay mucho ruido de guerra”, afirmó durante el acto de dejación de armas.

El hecho ocurre en un momento de alta sensibilidad política para el país, a pocos días de la segunda vuelta presidencial, donde el futuro de los procesos de paz se ha convertido en uno de los principales temas de debate entre las distintas campañas.

Mientras algunos sectores defienden la continuidad de las negociaciones con organizaciones armadas para alcanzar una paz estable y duradera, otros proponen fortalecer las operaciones militares contra los grupos ilegales. Entretanto, los integrantes de la CNEB permanecerán en la zona de concentración a la espera de nuevos acuerdos que permitan avanzar hacia una solución definitiva y sostenible del conflicto.

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