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Campaz lleva el nombre de Ibagué al mundo

El futbolista colombiano Jaminton Campaz vivió una jornada histórica al marcar en su debut con la Selección Colombia durante la Copa Mundial de la FIFA 2026. El jugador, formado en las divisiones menores del Deportes Tolima, selló la victoria ante Uzbekistán y se convirtió en símbolo del talento deportivo forjado en Ibagué.

La historia del fútbol colombiano sumó un nuevo capítulo de orgullo con la destacada actuación de Jaminton Campaz en la Copa Mundial de la FIFA 2026. El atacante colombiano debutó en la máxima cita del balompié internacional y lo hizo de manera memorable al convertir uno de los goles de la victoria 3-1 de la Selección Colombia frente a Uzbekistán.

El tanto no solo representó un logro personal para el futbolista, sino que también significó un reconocimiento al trabajo realizado durante años por las divisiones menores del Deportes Tolima, institución donde el jugador consolidó gran parte de su proceso formativo antes de dar el salto al fútbol profesional e internacional.

Nacido en Tumaco, Nariño, pero criado futbolísticamente en Ibagué, Campaz encontró en la capital tolimense el escenario ideal para desarrollar sus condiciones deportivas. Desde muy pequeño llegó a la ciudad junto a su familia y construyó una historia de esfuerzo, disciplina y perseverancia que hoy encuentra recompensa en los escenarios más importantes del mundo.

La ciudad de Ibagué fue testigo de sus primeros pasos en el fútbol. Durante su infancia residió en la novena etapa del barrio Jordán, desde donde recorría diariamente las calles para asistir a clases y cumplir con sus entrenamientos en el Parque Deportivo, alimentando el sueño de convertirse algún día en futbolista profesional.

Su talento comenzó a destacar rápidamente en las categorías menores del Deportes Tolima. Aunque tenía una referencia cercana en el club debido al vínculo de su hermano con la institución, Jaminton tuvo que ganarse cada oportunidad con dedicación, esfuerzo y rendimiento dentro del terreno de juego, convirtiéndose en una de las grandes promesas del equipo vinotinto y oro.

Con el paso de los años, el atacante dejó una huella imborrable en el estadio Manuel Murillo Toro, donde se ganó el cariño y el reconocimiento de la afición tolimense gracias a su velocidad, habilidad y capacidad para desequilibrar partidos importantes. Su crecimiento deportivo lo llevó posteriormente a escenarios internacionales cada vez más exigentes.

La noche de su debut mundialista quedará grabada para siempre en la memoria de los colombianos. Campaz ingresó en la segunda parte del compromiso y, cuando el reloj marcaba 98 minutos y 14 segundos, apareció dentro del área para conectar un cabezazo que terminó en el fondo de la red y selló el triunfo de la Tricolor frente a Uzbekistán.

La anotación también quedó registrada en los libros de estadísticas. De acuerdo con datos divulgados por el reconocido estadígrafo Mister Chip, el gol de Campaz se convirtió en el más tardío anotado por Colombia en tiempo reglamentario en la historia de las Copas Mundiales. Más allá del récord, la conquista representa la consolidación de una carrera construida con sacrificio y confirma que desde Ibagué continúan surgiendo talentos capaces de brillar en los escenarios más importantes del fútbol mundial.

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