Las fuertes lluvias registradas en las últimas horas provocaron el aumento repentino de los ríos Atá y Saldaña, generando inundaciones en zonas donde se desarrolla minería ilegal. Las emergencias dejaron afectaciones en cambuches y maquinaria utilizada en esta actividad.
Las intensas precipitaciones registradas durante las últimas horas en el sur del Tolima provocaron crecientes súbitas en varios afluentes de la región, causando emergencias en sectores donde se desarrollan actividades de minería ilegal. Las autoridades y habitantes de la zona permanecen atentos a la evolución de las condiciones climáticas.
Uno de los puntos más afectados fue el sector de Puente Amarillo, donde el aumento repentino del caudal del río Atá inundó varios cambuches utilizados por mineros ilegales como lugares de descanso, almacenamiento de herramientas y resguardo durante sus jornadas de trabajo.
Según los reportes preliminares conocidos hasta el momento, las aguas ingresaron rápidamente a las estructuras improvisadas levantadas a orillas del afluente, causando daños materiales y pérdidas en algunos de los elementos utilizados para la extracción ilegal de minerales.
A pesar de la magnitud de la creciente, las autoridades informaron que no se reportaron personas lesionadas ni desaparecidas. Sin embargo, las inundaciones sí dejaron afectaciones en campamentos temporales y equipos empleados en estas actividades que operan de manera irregular en la zona.
La situación más compleja se presentó en el sector conocido como Las Señoritas, sobre la vía que comunica hacia Rioblanco. Allí, el incremento del caudal del río Saldaña generó mayores afectaciones, impactando áreas cercanas donde también se adelantan labores asociadas a la minería ilegal.
Habitantes del sector señalaron que las lluvias fueron constantes durante varias horas, lo que provocó el crecimiento acelerado de los afluentes y aumentó el riesgo para quienes permanecían cerca de las rondas hídricas. La fuerza del agua arrastró materiales y obligó a evacuar algunas áreas de manera preventiva.
Las crecientes súbitas vuelven a poner en evidencia los riesgos que enfrentan quienes desarrollan actividades en zonas de alto riesgo y cercanas a los cauces de los ríos. Además, las autoridades han reiterado en diferentes oportunidades los impactos ambientales que generan las explotaciones mineras ilegales en esta región del departamento.
Mientras continúan las labores de verificación en los sectores afectados, se espera que en las próximas horas las entidades competentes entreguen un balance oficial más detallado sobre los daños ocasionados por las lluvias. Entretanto, los organismos de gestión del riesgo mantienen monitoreo permanente sobre los niveles de los ríos Atá y Saldaña para prevenir nuevas emergencias.





