Las autoridades establecieron un límite máximo de velocidad de 40 kilómetros por hora en la vía Murillo–Manizales como parte de un plan ambiental y de seguridad vial orientado a proteger especies nativas y conservar el ecosistema de páramo.
Las autoridades nacionales confirmaron nuevas medidas de control para la vía que conecta los municipios de Murillo y Manizales, estableciendo un límite máximo de velocidad de 40 kilómetros por hora en distintos tramos del corredor vial.
La decisión hizo parte de un plan de emergencia ambiental y de movilidad que deberá ser presentado oficialmente antes del próximo 30 de junio de 2026. Según las autoridades, el objetivo principal consiste en reducir el impacto del tránsito vehicular sobre el ecosistema de páramo y la fauna silvestre presente en la zona.
La medida fue avalada por el Tribunal Superior de Ibagué dentro de la decisión que permitió levantar el denominado pico y placa ambiental que venía aplicándose sobre este corredor turístico y ecológico ubicado en el Parque Nacional Natural Los Nevados.
De acuerdo con las entidades responsables, la regulación de velocidad busca que los conductores tengan mayor capacidad de reacción para evitar accidentes relacionados con el atropellamiento de especies nativas, problemática que ya había sido documentada anteriormente en este sector montañoso.
Como parte del plan de choque liderado por la Consejería de la Presidencia para las Regiones, se contempla además la instalación de infraestructura física y señalización preventiva a lo largo del trayecto vial para garantizar el cumplimiento de las nuevas disposiciones.
Entre las medidas anunciadas se encuentra la ubicación de reductores de velocidad en puntos considerados críticos por la concesionaria vial, así como señales informativas relacionadas con límites de velocidad, zonas restringidas y prohibiciones de tránsito dentro del corredor ambiental.
Las autoridades también indicaron que buscan fortalecer un modelo de turismo de contemplación, promoviendo que los visitantes disfruten del paisaje desde sus vehículos sin necesidad de descender en zonas sensibles del ecosistema, reduciendo así posibles afectaciones ambientales.
Finalmente, las entidades ambientales advirtieron que estas acciones también pretenden prevenir la propagación de especies invasoras como el retamo espinoso, considerada una amenaza para el equilibrio biológico del parque y para la conservación de los ecosistemas de alta montaña en esta región del país.





