El precio del galón de gasolina en Ibagué alcanzó cerca de $16.205 tras un nuevo incremento aplicado desde el 1 de mayo, consolidando una tendencia de aumento sostenido durante 2026 y ubicando a la ciudad entre las más costosas del país.
El costo de la gasolina en Ibagué continúa escalando en 2026, reflejando un comportamiento sostenido al alza mes a mes que empieza a generar preocupación entre conductores, transportadores y sectores económicos locales.
Desde este viernes 1 de mayo, el Gobierno Nacional aplicó un nuevo incremento de $400 por galón, lo que llevó el precio en la capital tolimense a ubicarse cerca de los $16.205, consolidando su posición entre las ciudades con combustibles más costosos.
Este ajuste se suma al aumento registrado en abril, evidenciando una tendencia progresiva durante el año. En enero, los precios ya mostraban incrementos moderados, que se intensificaron en el primer trimestre y se han mantenido constantes en los últimos meses.
En el contexto nacional, ciudades como Villavicencio lideran el ranking con $16.391 por galón, seguidas de Cali con $16.300 y Bogotá con $16.291, mientras Ibagué se acerca cada vez más a estos niveles.
En contraste, otras capitales como Pasto y Cúcuta mantienen precios más bajos, con $13.887 y $14.265 respectivamente, lo que evidencia una brecha regional significativa en el costo del combustible.
A nivel nacional, el promedio del galón se ubica en $15.849 en 13 ciudades principales, manteniendo una curva ascendente que ha sido constante durante 2026, influenciada por factores externos como el comportamiento del crudo internacional.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, explicó que estos incrementos responden a la necesidad de reducir el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, mecanismo que durante años subsidió el valor de la gasolina en el país.
Sin embargo, analistas advierten que el alza sostenida podría seguir impactando la inflación, especialmente en transporte y productos básicos, en un contexto donde el Banco de la República mantiene las tasas de interés en 11,25 %, lo que limita el margen de maniobra frente al encarecimiento del costo de vida.





