El Ejército Nacional intensificó las operaciones contra las redes de extorsión que estarían intimidando a comerciantes, cafeteros, ganaderos y otros sectores productivos en municipios como Herveo, Mariquita, Líbano y Anzoátegui. Las autoridades advierten sobre delincuentes que estarían suplantando a grupos armados para generar temor y exigir dinero.
La Sexta Brigada del Ejército Nacional, a través de sus unidades orgánicas y el Gaula Militar Tolima, mantiene una ofensiva contra las estructuras dedicadas a la extorsión en diferentes municipios del norte del departamento. La estrategia busca afectar tanto a quienes realizan las llamadas intimidatorias como a las personas encargadas de materializar los cobros, mientras se fortalece el trabajo conjunto con la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación.
De acuerdo con la información entregada por las autoridades, en municipios como Herveo, Mariquita, Líbano y Anzoátegui se ha identificado una modalidad en la que delincuentes comunes y personas vinculadas con redes de extorsión carcelaria utilizan llamadas telefónicas, redes sociales y aplicaciones de mensajería para contactar a sus víctimas. Entre los sectores que estarían siendo afectados se encuentran comerciantes, cafeteros, ganaderos y otros integrantes de la economía regional.
Las investigaciones de inteligencia señalan que los responsables estarían recurriendo a la suplantación de organizaciones armadas como el ELN, las disidencias de las FARC, autodefensas o el Clan del Golfo para aumentar el impacto de sus amenazas. En algunos casos, los delincuentes citarían a sus víctimas en zonas rurales con el propósito de realizar exigencias económicas, pese a que, según las autoridades, estas estructuras no tendrían presencia o capacidad de injerencia en esos lugares.
Esta modalidad no es nueva en el departamento. El propio Ejército ha advertido anteriormente sobre llamadas en las que delincuentes se hacen pasar por integrantes de grupos armados para exigir dinero, convocar a supuestas reuniones o amenazar a las víctimas y sus familias. En 2026, además, el Gaula Militar Tolima reportó haber atendido más de 35 casos relacionados con la modalidad de “falso servicio”, en la que trabajadores son enviados a zonas rurales mediante engaños y posteriormente reciben amenazas telefónicas.
Como parte de la ofensiva, las autoridades también han realizado allanamientos en establecimientos carcelarios para tratar de cortar las comunicaciones utilizadas en las extorsiones. Entre las acciones mencionadas se encuentra el procedimiento contra alias Tinejo, a quien se le habrían incautado equipos celulares y otros elementos de comunicación que presuntamente eran utilizados para realizar exigencias económicas desde un centro penitenciario.
A estas acciones se suma una captura realizada durante agosto en la vereda El Salado, jurisdicción de Herveo, donde fue detenido Jhon Fredy Ortiz. De acuerdo con la información suministrada por la fuerza pública, al hombre le fueron encontradas armas y municiones y sería, presuntamente, facilitador de señalamientos e intimidaciones contra habitantes de la zona. El procedimiento, según el Ejército, permitió afectar la capacidad de intimidación de estas redes.
La experiencia del Gaula Militar Tolima demuestra que la denuncia resulta determinante para identificar a los responsables. En un caso registrado anteriormente, una víctima que recibió una exigencia de $50 millones por parte de una mujer que se hacía pasar por integrante de una estructura armada decidió acudir a las autoridades, situación que permitió adelantar una investigación conjunta con el CTI y concretar la captura de la señalada extorsionista.
Frente a este panorama, la Sexta Brigada reiteró el llamado a comerciantes, productores rurales y ciudadanía en general para que no cedan ante las amenazas ni realicen pagos sin antes informar a las autoridades. El Ejército mantiene habilitada la línea gratuita 147 del Gaula Militar para denunciar casos de secuestro y extorsión, además de la línea 107 antiterrorismo. La campaña institucional “Yo no pago, yo denuncio” busca que la información de las víctimas permita anticipar las acciones criminales y judicializar a los responsables.

