Luiz Inácio Lula da Silva logra una remontada histórica en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil y asegura su cuarto mandato. Líderes de la región celebran el resultado como un triunfo de la democracia, el apoyo popular y el freno al avance de la extrema derecha en América Latina.
Luiz Inácio Lula da Silva se impuso este domingo en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil con aproximadamente el 51,7 % de los votos frente al 48,2 % de Flávio Bolsonaro, según los resultados oficiales con casi la totalidad de las urnas escrutadas. El resultado le garantiza un cuarto mandato como presidente, el segundo consecutivo, que iniciará el 5 de enero de 2027.
La victoria constituye una remontada inédita: Lula había quedado detrás en la primera vuelta y se convirtió en el primer presidente brasileño en revertir ese resultado desde el retorno a la democracia. El actual mandatario, de 80 años, superó por alrededor de cuatro millones de votos al senador del clan Bolsonaro.
En su discurso de victoria, Lula agradeció al pueblo brasileño, a la juventud que salió a defender la democracia y a los mayores que acudieron a votar. Subrayó que la elección representó la derrota del negacionismo y de la mentira, y reafirmó el compromiso con la justicia social y la soberanía nacional.
Líderes progresistas de la región celebraron de inmediato el resultado. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, escribió: “Viva la democracia, ganó el pueblo de Brasil. ¡Felicidades presidente Lula!”. Gustavo Petro afirmó que se había detenido el fascismo en América Latina y que el sistema electoral brasileño evitó fraudes.
Ernesto Samper calificó a Lula como el “Pelé del progresismo latinoamericano”. Rafael Correa destacó que se trataba de una victoria fundamental para el progresismo en la región, tras una remontada prácticamente imposible. Pedro Sánchez, desde España, vaticinó que la remontada global del progresismo también llegaría a su país.
El triunfo de Lula frena la secuencia de victorias de la derecha y la extrema derecha en varios países de la región. En los últimos años, gobiernos de orientación conservadora o libertaria se consolidaron en Argentina (Javier Milei), Chile (José Antonio Kast), Perú (Keiko Fujimori), Colombia, Ecuador, Bolivia y Paraguay, entre otros.
Con este resultado, Brasil se mantiene como el principal bastión de la izquierda en Sudamérica. Junto a México bajo Sheinbaum, Uruguay con Yamandú Orsi y Guatemala con Bernardo Arévalo, forman

