Una comunicación firmada por Javier Pava, entonces director encargado de la UNGRD, señaló inicialmente que Colombia no requería activar equipos internacionales USAR tras el terremoto del 10 de agosto. El exfuncionario sostiene que la decisión respondió a la evaluación disponible en ese momento y que las solicitudes de cooperación cambiaron durante la misma jornada.
La controversia sobre la llegada de rescatistas internacionales a Colombia tomó un nuevo giro tras conocerse una comunicación firmada por Javier Pava, quien para el momento del terremoto ejercía como director encargado de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. El documento señalaba que, de acuerdo con la evaluación inicial y las capacidades nacionales disponibles, no era necesario activar equipos extranjeros especializados en búsqueda y rescate urbano. La decisión posteriormente generó cuestionamientos políticos.
El ministro del Interior, Rodrigo Lara, señaló a Pava como el funcionario que habría certificado que Colombia no necesitaba rescatistas internacionales. “Fue el que certificó en una carta que no necesitábamos ayuda de rescatistas internacionales”, afirmó el funcionario durante una entrevista con Blu Radio. La declaración abrió una nueva controversia alrededor de la gestión de la emergencia. Pava respondió públicamente y explicó las circunstancias en las que fue emitida la comunicación.
Según la versión entregada por el exdirector de la UNGRD, la primera carta fue enviada aproximadamente a la 1:20 de la tarde del 11 de agosto y correspondía a la información disponible hasta ese momento. Pava sostuvo que Colombia contaba entonces con 23 grupos USAR nacionales, capacidad que habría sido considerada suficiente para atender inicialmente las labores de búsqueda. Sin embargo, aseguró que la evaluación podía modificarse conforme llegaran nuevos reportes de los territorios afectados.
El exfuncionario afirmó además que durante esa misma jornada se revisaron diferentes ofertas de cooperación internacional. Según su relato, hacia las 2:00 de la tarde sostuvo una reunión con el canciller para analizar propuestas provenientes de países como Estados Unidos, Israel, El Salvador y Perú. La discusión habría estado relacionada con las necesidades identificadas en el Puesto de Mando Unificado. De acuerdo con Pava, este espacio permitía ajustar los requerimientos conforme evolucionaba la emergencia.
La posición, según Pava, comenzó a modificarse durante la tarde. El exdirector aseguró que aproximadamente a las 3:00 p. m. envió una segunda comunicación a la Cancillería para aceptar cooperación de Estados Unidos, principalmente relacionada con apoyo tecnológico y coordinación de información de los grupos de búsqueda y rescate. Posteriormente, hacia las 5:20 p. m., habría remitido una tercera solicitud para recibir ayuda humanitaria destinada a las zonas afectadas.
Entre los apoyos solicitados posteriormente se encontraban kits de alimentos y elementos de aseo, además de la posibilidad de disponer de hospitales de campaña en Chocó y Pereira. Esta evolución es utilizada por Pava para sostener que la primera comunicación no representaba una negativa general a la cooperación extranjera. Por el contrario, asegura que las necesidades fueron cambiando durante el desarrollo de la emergencia. La discusión se concentra ahora en determinar cómo se tomaron esas decisiones y qué información técnica las sustentó.
Una precisión resulta clave: no solicitar inicialmente equipos USAR —búsqueda y rescate urbano— no equivale a rechazar toda la ayuda internacional. La cooperación extranjera también puede incluir medicamentos, alimentos, hospitales de campaña, tecnología y otros recursos. Pava, además, sostuvo que la polémica alrededor de su primera carta estaría siendo utilizada para justificar la llegada a Cali de un grupo USAR de Israel, aunque esta afirmación corresponde a su interpretación y no existen, según la información suministrada, elementos independientes que permitan confirmarla.
El debate deja finalmente una pregunta pendiente: ¿quién sustentó técnicamente la decisión inicial y qué información se tuvo en cuenta? Documentalmente, Pava fue quien firmó la comunicación, pero aún debe establecerse quiénes participaron en la evaluación y cuáles reportes territoriales fueron analizados. La controversia trasciende la disputa política y pone bajo la lupa los protocolos de activación de ayuda internacional durante una emergencia de gran magnitud. Mientras continúan las labores de recuperación, el país espera respuestas sobre cómo se tomaron las decisiones durante las horas más críticas.

