Habitantes y voluntarios protagonizaron una protesta ante la preocupación por una emergencia forestal que, según los manifestantes, completa 12 días. Exigen mayor presencia institucional y apoyo aéreo para controlar los focos que permanecen activos en zonas rurales.
La emergencia por los incendios forestales que afecta diferentes sectores rurales de Ibagué elevó la tensión durante las últimas horas, luego de que un grupo de habitantes y voluntarios decidiera bloquear la vía que comunica a la capital del Tolima con el sector de Payandé. La protesta surgió como una manifestación de inconformidad frente a lo que consideran una respuesta insuficiente ante el avance de las llamas.
De acuerdo con los ciudadanos que participaron en la movilización, la emergencia ya completa cerca de 12 días y continúa generando preocupación entre las comunidades ubicadas en sectores rurales. Los manifestantes aseguran que, pese a los esfuerzos realizados desde tierra, algunos focos permanecen activos y representan una amenaza para áreas de vegetación y predios cercanos.
Entre las zonas que permanecen bajo especial preocupación se encuentran El Poira, La Unión y La Vega, donde habitantes y voluntarios han seguido de cerca la evolución de los incendios. La situación también ha generado temor ante la posibilidad de que las llamas puedan extenderse hacia sectores como El Brasil, Salitre, Porvenir, Rovira, Llanos del Combeima y Aparco.
Uno de los principales reclamos de los manifestantes está relacionado con la falta de apoyo aéreo para combatir los incendios. Según explicaron, existen puntos afectados ubicados en terrenos de difícil acceso, lo que limita las posibilidades de los equipos que trabajan desde tierra y aumenta el riesgo para quienes participan directamente en las labores de control.
Aunque organismos de socorro, cuerpos de bomberos y voluntarios han venido desplegando esfuerzos para contener la emergencia, los ciudadanos consideran que los recursos disponibles no serían suficientes frente a la magnitud de la situación. Por ello, durante la protesta insistieron en la necesidad de fortalecer el dispositivo de respuesta y sumar capacidades que permitan intervenir los puntos más complejos.
La exigencia de los habitantes es concreta: que las autoridades gestionen cuanto antes aeronaves y recursos especializados para apoyar desde el aire las labores de extinción. Para los manifestantes, la intervención aérea permitiría atender zonas donde el acceso terrestre resulta complicado y contribuiría a evitar que los incendios continúen avanzando hacia nuevos sectores.
El bloqueo de la vía Ibagué–Payandé representa además una señal de preocupación de las comunidades que habitan estas zonas rurales, quienes piden que la emergencia sea atendida con carácter prioritario. La protesta refleja el cansancio de quienes, durante varios días, han participado o acompañado las labores de control mientras observan la persistencia de algunos focos.
Mientras continúa la presión sobre las autoridades, la atención permanece concentrada en la evolución de los incendios y en las medidas que puedan adoptarse para evitar su expansión. Los habitantes esperan una respuesta institucional que permita reforzar el operativo, proteger a las comunidades y reducir el impacto ambiental de una emergencia que, según los manifestantes, ya lleva casi dos semanas sin una solución definitiva.

