Una periodista denunció públicamente una serie de presuntos hostigamientos, agresiones verbales y ataques contra su mamá y sus mascotas en una urbanización del barrio Palermo, en Ibagué, que según fallos judiciales y documentos oficiales no estaría sometida al régimen de propiedad horizontal.
La mujer aseguró que el conflicto lleva más de una década, pero que en los últimos años la situación se ha agravado al punto de sentir temor por la vida de su mamá, quien vive sola en la vivienda familiar.
“Si me preguntan en este momento, yo tengo miedo. Siento que es gente a la que no le importa hacer daño”, expresó la periodista, quien decidió hacer pública la situación tras varios episodios que, según afirma, han afectado la tranquilidad y la salud emocional de su familia.
El origen del conflicto
De acuerdo con la denuncia, el problema inició luego de que a la mamá de la periodista le exigieran pagos de administración por una urbanización que operaba como conjunto cerrado. Sin embargo, un fallo judicial emitido en 2014 determinó que el lugar no estaba sometido al régimen de propiedad horizontal y que la propietaria no tenía obligación legal de pertenecer a la asociación ni de cancelar cuotas administrativas.

Según el relato, antes de conocerse la decisión judicial, la familia habría entregado cerca de siete millones de pesos por temor a perder la vivienda en medio de un proceso legal relacionado con la supuesta administración.
Desde entonces, asegura la denunciante, comenzaron los conflictos con algunos vecinos y administradores del sector.
Incluso, documentos emitidos por la Dirección de Espacio Público de Ibagué señalarían que el lugar presenta afectaciones al espacio público y que no reposan registros que acrediten legalmente la propiedad horizontal del conjunto.

La periodista afirmó que desde hace años tanto ella como su mamá han sido víctimas de insultos, señalamientos y presiones por parte de algunos residentes del sector debido a su negativa de vincularse a la asociación.
Según denunció, los ataques se han intensificado especialmente contra su mamá, quien frecuentemente recibe gritos e improperios cuando sale con sus mascotas.
“Le dicen que se vaya, que nadie la quiere ahí, que está loca. Todo el tiempo buscan intimidarla”, aseguró.

La comunicadora también denunció presuntos actos de maltrato contra sus animales. Según explicó, en repetidas ocasiones habrían arrojado sustancias químicas en el antejardín de la vivienda, situación que, afirma, ha afectado la salud de las mascotas.
A esto se suma, según la denuncia, la llegada de un nuevo residente que constantemente protagonizaría confrontaciones verbales contra la familia.
La periodista aseguró que el episodio que finalmente la llevó a acudir a los medios ocurrió el jueves 21 de mayo, en medio de una situación de duelo familiar.
Según relató, el celador del conjunto habría intimidado con un machete a uno de sus familiares cuando intentaba salir de la urbanización.
“Ese fue el momento en el que sentimos que esto podía pasar a algo mucho más grave”, indicó la denunciante.
La familia aseguró que teme que la situación escale debido a que la mamá de la periodista permanece sola gran parte del tiempo, mientras ella trabaja en Bogotá.

Piden intervención urgente
Aunque afirman contar con medidas de protección, visitas de la Policía y documentos expedidos por entidades oficiales, las denunciantes aseguran que la situación no ha mejorado.
Por ello, hicieron un llamado urgente a la Personería de Ibagué y demás autoridades competentes para intervenir en el caso y garantizar la seguridad de la mujer y sus mascotas.

“Yo veo noticias todos los días sobre problemas de convivencia que terminan en tragedia y me da miedo que eso nos pase a nosotras”, expresó la periodista.
Además, una residente del sector identificada como Leidy, habitante de la casa 27 de Palmar II, aseguró haber sido víctima de un presunto envenenamiento a una de sus mascotas y afirmó haber presenciado algunos de los hostigamientos denunciados por la familia.
Hasta el momento, las personas señaladas por las denunciantes no se han pronunciado públicamente sobre los hechos.





