Una gigantografía instalada en el puente peatonal de la calle 60 de Ibagué, con un mensaje de respaldo a la candidata presidencial Paloma Valencia, ha generado debate ciudadano por posibles incumplimientos a las normas de publicidad política y uso del espacio público.
Una fuerte polémica se generó en Ibagué tras la instalación de una valla política en el puente peatonal de la calle 60, donde aparece el mensaje: “Es Paloma o nunca, no hay plan B”, en clara alusión a la aspiración presidencial de la senadora Paloma Valencia del Centro Democrático.
La publicidad amaneció visible este lunes en uno de los corredores viales más transitados de la ciudad, generando reacciones inmediatas entre conductores, peatones y usuarios de redes sociales, quienes cuestionaron tanto el contenido político del mensaje como el lugar elegido para su instalación.
El hecho ocurre días después de la visita de la dirigente política a Ibagué, realizada el pasado 3 de mayo, donde sostuvo una concentración pública respaldada por sectores políticos de derecha, entre ellos dirigentes vinculados al Partido Conservador Colombiano, el Partido de la U y sectores del liberalismo regional.
La consigna utilizada en la gigantografía fue interpretada por algunos ciudadanos como un mensaje de apoyo abierto a la candidatura del uribismo, mientras otros consideran que se trata de una estrategia de posicionamiento político anticipado de cara al escenario electoral nacional.
Sin embargo, la controversia se centra principalmente en la ubicación de la estructura publicitaria. De acuerdo con ciudadanos e internautas, la valla estaría instalada sobre infraestructura pública, específicamente en un puente peatonal, situación que podría entrar en conflicto con las disposiciones que regulan la publicidad política exterior visual.
A esto se suma la cercanía con el Hospital Federico Lleras Acosta, lo que también ha despertado cuestionamientos sobre posibles restricciones relacionadas con el entorno urbano y el uso de espacios cercanos a centros asistenciales.
Diversas voces han solicitado la intervención de la Alcaldía de Ibagué y de la Secretaría de Gobierno municipal para verificar si la instalación cumple con la normatividad vigente y determinar si procede el desmonte de la estructura.
Mientras continúa el debate, el caso ha reabierto la discusión sobre los límites de la publicidad política en espacios públicos y el control institucional frente a campañas visuales que comienzan a intensificarse en el panorama preelectoral colombiano.





