Una respuesta del Ministerio de Defensa al representante José Luis Bohórquez revela que los desplazamientos aéreos del presidente Abelardo de la Espriella, entre el 7 y el 24 de agosto, tuvieron un costo superior a los $1.117 millones. Entre los recorridos aparecen vuelos de corta duración en Barranquilla, situación que abrió una nueva discusión sobre el manejo de los recursos públicos.
La respuesta entregada por el Ministerio de Defensa al representante a la Cámara José Luis Bohórquez puso nuevamente en el centro del debate el gasto del Gobierno Nacional en los desplazamientos del presidente Abelardo de la Espriella. De acuerdo con la información oficial suministrada por la Fuerza Aeroespacial Colombiana, entre el 7 y el 24 de agosto de 2026 se registraron viajes aéreos presidenciales cuyo costo total ascendió a $1.117.705.478.
La información fue solicitada por el congresista mediante un ejercicio de control político, en el que pidió conocer el número de vuelos realizados, las fechas, el tipo de aeronave utilizada, los trayectos, la cantidad de integrantes de la comitiva y los tripulantes, además de las horas de vuelo, costos por hora, combustible utilizado y valor de cada desplazamiento.
Uno de los aspectos que más llamó la atención dentro de los datos reportados son algunos desplazamientos de muy corta duración. Entre ellos aparecen trayectos realizados en Barranquilla que tuvieron una duración aproximada de 10 minutos, entre el aeropuerto internacional Ernesto Cortissoz y la sede deportiva Adelita de Char, relacionada con el Atlético Junior.
Aunque los desplazamientos presidenciales requieren condiciones especiales de seguridad, logística y movilidad, la divulgación de estos costos abrió interrogantes sobre la relación entre el gasto público y la política de austeridad que ha defendido el Gobierno Nacional. El debate se centra ahora en determinar cuáles fueron las necesidades operativas que justificaron cada uno de los vuelos y si los recursos fueron utilizados bajo criterios de eficiencia.
El representante José Luis Bohórquez cuestionó públicamente la magnitud de los recursos ejecutados durante el periodo analizado. “Del 7 al 24 de agosto, en apenas 18 días, se gastó $1.117 millones de pesos en viajes aéreos”, señaló el congresista, quien relacionó la cifra con el discurso de austeridad promovido por la actual administración.
Bohórquez también advirtió que el monto conocido podría no corresponder al total de los gastos asociados a los desplazamientos presidenciales durante agosto, debido a que la información solicitada comprende únicamente el periodo comprendido entre el 7 y el 24 de ese mes. Por ello, anunció que continuará realizando seguimiento a las cifras mediante sus funciones de control político.
La respuesta oficial del Ministerio de Defensa precisa que la información fue suministrada a partir de los registros de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, entidad encargada de reportar los apoyos aéreos realizados para el desplazamiento del jefe de Estado. El documento también deja constancia de que la solicitud incluía información estadística sobre pasajeros y tripulantes, sin requerir datos personales.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre el equilibrio entre las necesidades de seguridad y movilidad del presidente de la República y el principio de austeridad en el manejo de los recursos públicos. La controversia podría aumentar si nuevos datos permiten establecer el costo total de los desplazamientos presidenciales durante todo agosto y conocer el detalle de cada operación reportada.





