Dos hombres fueron hallados sin vida y con impactos de arma de fuego sobre la vía que comunica a Cúcuta con San Faustino. La presencia de grupos armados ilegales en la zona retrasó el ingreso de las autoridades judiciales, que posteriormente realizaron la inspección de los cuerpos e iniciaron la investigación para esclarecer el doble homicidio.
Un nuevo hecho de violencia sacudió al departamento de Norte de Santander luego del hallazgo de los cuerpos sin vida de dos hombres sobre la carretera que comunica a Cúcuta con el corregimiento de San Faustino. Las víctimas presentaban múltiples impactos de arma de fuego, según la información preliminar conocida por las autoridades.
De acuerdo con reportes de ciudadanos que transitaban por el sector, uno de los cadáveres fue abandonado en plena calzada, obligando a conductores de vehículos y motocicletas a esquivarlo para continuar su recorrido. El segundo cuerpo permanecía a un costado de la vía, generando temor entre quienes presenciaron la escena.
La situación fue reportada de inmediato a las autoridades, que enfrentaron dificultades para ingresar al lugar debido a las condiciones de seguridad que existen en este corredor vial, considerado de alto riesgo por la presencia de grupos armados ilegales, entre ellos el ELN.
Precisamente, esa situación habría retrasado la llegada de los investigadores de la Seccional de Investigación Criminal (Sijín) de la Policía Metropolitana de Cúcuta, quienes debieron esperar las condiciones necesarias para adelantar las diligencias judiciales en el sitio del hallazgo.
Horas después, las autoridades lograron acceder al lugar, acordonar la escena y realizar la inspección técnica de los cuerpos. Posteriormente, los cadáveres fueron trasladados al Instituto Nacional de Medicina Legal, donde se practicarán las necropsias correspondientes para avanzar en el proceso investigativo.
Los organismos judiciales iniciaron las investigaciones para establecer la identidad de las víctimas, determinar el móvil del doble homicidio e identificar a los responsables de este nuevo hecho violento que genera preocupación entre los habitantes de la región fronteriza.
Las autoridades no han entregado información oficial sobre posibles capturas o hipótesis concretas relacionadas con el crimen. Sin embargo, los investigadores recopilan testimonios y elementos materiales probatorios que permitan reconstruir las circunstancias en las que ocurrieron los hechos.
Este nuevo caso vuelve a poner en evidencia los problemas de orden público que persisten en algunas zonas rurales de Norte de Santander, donde la presencia de estructuras armadas ilegales continúa representando un desafío para las autoridades y un riesgo permanente para la población civil.


