Las proyecciones de Corficolombiana apuntan a que la inflación anual alcanzaría el 6,17 %, su nivel más alto en dos años. Servicios, precios regulados y alimentos estarían entre los principales factores detrás del repunte.
La inflación en Colombia volvería a tomar fuerza durante agosto de 2026, después de un periodo de relativa estabilidad en algunos productos de consumo frecuente. Las principales proyecciones económicas anticipan un nuevo incremento del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Según un informe del equipo de investigaciones de Corficolombiana, la variación anual de la inflación durante agosto se ubicaría en 6,17 %. De confirmarse esta estimación, el indicador alcanzaría su registro más elevado de los últimos dos años.
El comportamiento de los precios estaría explicado principalmente por las presiones provenientes del sector servicios y de los precios regulados. A estos factores se sumarían los alimentos y los bienes, que continuarían aportando a la variación general del costo de vida de los hogares.
El análisis señala que la importante reducción registrada en la tasa de cambio no habría sido suficiente para compensar las presiones inflacionarias. A este escenario también se suman los efectos derivados del incremento del salario mínimo, que podrían continuar trasladándose gradualmente a diferentes bienes y servicios.
Los alimentos tendrían igualmente un papel relevante durante agosto. Corficolombiana proyecta una variación mensual de 0,25 %, impulsada principalmente por el comportamiento de los productos perecederos, cuyos precios aumentarían alrededor de 1,10 %.
Entre los productos que registrarían mayores presiones estarían las frutas frescas, las hortalizas y la papa, debido principalmente a factores relacionados con el abastecimiento agrícola. En contraste, los alimentos procesados presentarían un incremento más moderado, estimado en 0,05 % durante el mes.
El panorama también está relacionado con las condiciones climáticas. La intensa temporada de calor asociada con el fenómeno de El Niño podría generar afectaciones sobre la producción y oferta de algunos alimentos, aumentando los riesgos de nuevos incrementos en determinados productos de la canasta familiar.
Las expectativas para el cierre del año mantienen la atención sobre la evolución del IPC. Las proyecciones de analistas y de los técnicos del Banco de la República apuntan a una inflación cercana al 7 % al finalizar 2026, mientras las próximas cifras oficiales serán determinantes para evaluar las presiones sobre los precios y las decisiones de política monetaria.

