Crece la inconformidad ciudadana en el Líbano, Tolima, por el deterioro de las vías terciarias y el abandono de la maquinaria amarilla municipal, una situación que golpea al sector rural y pone en entredicho la gestión de la alcaldesa Beatriz Valencia Gómez.
Una fuerte polémica se ha desatado en el municipio del Líbano, Tolima, tras múltiples denuncias ciudadanas que señalan un grave abandono del mantenimiento de las vías terciarias, consideradas fundamentales para la movilidad y la economía campesina. Habitantes de zonas rurales advierten que el deterioro de estos corredores ha avanzado sin que se evidencien acciones concretas por parte de la administración municipal.
De acuerdo con líderes comunitarios, la falta de intervención oportuna en las vías ha generado serias dificultades para los productores agrícolas, quienes enfrentan mayores costos y riesgos para transportar sus cosechas. La situación ha sido atribuida a una presunta falta de planeación técnica y administrativa por parte del gobierno local, encabezado por la alcaldesa Beatriz Valencia Gómez.
El panorama se agrava con la denuncia sobre el estado de la maquinaria amarilla del municipio, la cual, según la comunidad, permanece abandonada en el sector conocido como “La Y”. Los equipos estarían expuestos de manera permanente a la intemperie, sin mantenimiento preventivo ni uso operativo, pese a las necesidades viales existentes en las veredas.
Ciudadanos aseguran que esta maquinaria fue recibida en óptimas condiciones al cierre de la administración anterior, lo que ha despertado preocupación por un posible deterioro acelerado que podría llevar a su inutilización. De confirmarse esta situación, advierten que se estaría frente a un eventual detrimento del patrimonio público.

“El problema no es solo que las vías estén en mal estado, sino que los equipos que podrían arreglarlas se están perdiendo”, señaló un habitante del sector rural, quien cuestionó el manejo de bienes que costaron miles de millones de pesos y hoy no cumplen su función social.
La controversia también ha puesto sobre la mesa el rol del Concejo Municipal, al que la ciudadanía le reclama mayor control político frente a la gestión de la Alcaldía. Asimismo, se cuestiona la ausencia de pronunciamientos visibles por parte de los entes de control ante las denuncias sobre el posible abandono de bienes públicos.
Hasta el momento, la administración municipal no ha emitido una explicación detallada sobre el estado de la maquinaria ni sobre un plan integral para la recuperación de las vías rurales. Esta falta de respuestas ha incrementado el malestar y la desconfianza entre los habitantes del municipio.
La comunidad del Líbano exige acciones inmediatas, investigaciones formales y responsabilidades claras para evitar que el deterioro vial y el abandono de la maquinaria terminen traduciéndose en sanciones fiscales o disciplinarias que afecten aún más a las finanzas y al desarrollo del municipio.










