La jornada electoral del Pacto Histórico se desarrolló en medio de una escasa asistencia de votantes, mesas vacías y críticas en redes sociales. Aunque la Registraduría Nacional reportó más de un millón de sufragios a una hora del cierre, la participación fue considerada una de las más bajas de los últimos procesos políticos.
Como estrepitosa y accidentada ha sido calificada la jornada de consulta interna del Pacto Histórico, celebrada este domingo en todo el territorio colombiano. La baja asistencia de votantes, la escasez de mesas habilitadas y la desorganización en algunos puestos marcaron una jornada que, para muchos, reflejó el desgaste del movimiento frente a su electorado.
En redes sociales circularon múltiples imágenes de mesas vacías y jurados sin votantes, especialmente en puntos emblemáticos como Corferias, en Bogotá, considerado el centro de votación más grande del país. Allí, a menos de media hora del cierre, se observaba una concurrencia mínima y se estimaba que apenas un millar de personas había participado durante toda la jornada.
La Registraduría Nacional del Estado Civil, encabezada por Hernán Penagos, informó que hasta el momento se habían contabilizado aproximadamente 1’250.000 votantes en todo el territorio nacional. El registrador destacó que, pese a la baja participación, no se registraron alteraciones de orden público, y que las mesas habilitadas funcionaron con normalidad en la mayoría de los departamentos.
“Avanza el proceso de votación sin novedades. Algunos lugares, cerca de 70 de las 20.000 mesas instaladas, presentaron alto flujo de votantes, y se fraccionaron mesas para agilizar la jornada”, explicó Penagos, resaltando que el desarrollo logístico se mantuvo estable a lo largo del día.
Para el Pacto Histórico, superar el millón de sufragios resulta un dato alentador frente a los pronósticos de baja participación. Sin embargo, militantes y analistas coinciden en que la meta de 1.5 millones de votos, que permitiría fortalecer la proyección del movimiento de cara a futuras alianzas, aún queda en entredicho.
En diferentes regiones del país, algunos líderes del movimiento expresaron su preocupación por la limitada difusión del proceso y la reubicación de puestos rurales hacia zonas urbanas, lo que dificultó la participación de votantes en territorios históricamente afines al petrismo. Estas condiciones, sumadas a la falta de pedagogía electoral, fueron señaladas como causas del bajo flujo en las urnas.
El bajo nivel de participación contrasta con el entusiasmo mostrado en elecciones anteriores, lo que ha abierto el debate sobre la capacidad del Pacto Histórico para mantener su base electoral y renovar su estrategia de movilización ciudadana. Algunos sectores sostienen que el desgaste interno y la desconfianza institucional también incidieron en los resultados.
A una hora del cierre oficial de las urnas, el promedio nacional se mantenía en 1.2 millones de sufragios. Aunque la cifra refleja cierto respaldo, deja sobre la mesa un claro desafío para la coalición: recuperar la conexión con su base social y revitalizar la confianza de sus seguidores de cara a los próximos comicios del frente amplio previsto para marzo.





