Comunidades campesinas y ambientales de Cajamarca y Anaime se movilizaron nuevamente en la capital del país para reclamar al Ministerio de Ambiente el incumplimiento de compromisos pactados en 2025, relacionados con la defensa del territorio, la consulta popular y el freno a proyectos mineros.
Por segundo año consecutivo, delegaciones campesinas y organizaciones ambientales de Cajamarca y del corregimiento de Anaime llegaron a Bogotá para manifestarse frente a entidades del orden nacional, exigiendo que el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible cumpla los acuerdos establecidos con el territorio. La movilización evidencia el creciente inconformismo de las comunidades ante lo que consideran promesas incumplidas y anuncios sin ejecución real.
Los manifestantes aseguraron que, pese a múltiples reuniones sostenidas durante 2025 con funcionarios del Gobierno Nacional, no se han materializado acciones concretas que respondan a las necesidades ambientales y sociales de la región. Señalan que los compromisos adquiridos siguen limitándose a actas y declaraciones públicas, sin impactos visibles en el territorio.
Durante la jornada de protesta, el Comité Ambiental y Campesino de Cajamarca reiteró la importancia de avanzar en la consulta popular como mecanismo legítimo para que la ciudadanía decida sobre el modelo de desarrollo que quiere para su municipio. Para las comunidades, este proceso democrático es clave para garantizar la protección del agua, la tierra y la vocación agrícola.
Asimismo, los voceros comunitarios exigieron que varios predios asociados históricamente a proyectos mineros regresen a manos campesinas. Según indicaron, esta medida permitiría fortalecer la economía rural, proteger el tejido social y evitar que se reactiven iniciativas extractivas que consideran lesivas para el medio ambiente.
Las organizaciones también denunciaron presuntos incumplimientos en procesos ambientales sensibles, especialmente en lo relacionado con el proyecto minero La Colosa. Afirmaron que, pese al rechazo social, este proyecto continúa con permisos y trámites vigentes, lo que genera desconfianza frente a la actuación de las autoridades ambientales.
De igual manera, cuestionaron la falta de avances en los procesos sancionatorios contra la multinacional AngloGold Ashanti, señalando que no se han esclarecido ni resuelto presuntas irregularidades ambientales que, según las comunidades, han afectado ecosistemas estratégicos de la zona.
Las comunidades enfatizaron que Cajamarca es reconocida como una despensa hídrica y agrícola fundamental para el Tolima y otras regiones del país. Insistieron en que su territorio no debe ser destinado a la minería, sino protegido para garantizar la seguridad alimentaria y el equilibrio ambiental.
Finalmente, los manifestantes advirtieron que continuarán recurriendo a la movilización social y a la denuncia pública mientras no se cumplan los acuerdos pactados. Aseguraron que su lucha es pacífica pero firme, y que no cesarán hasta que el Gobierno Nacional respete la decisión popular y garantice la defensa integral del territorio campesino.










