El Gobierno de Abelardo De La Espriella ordenó iniciar conversaciones con el Fondo Monetario Internacional, mientras todavía no se define un eventual monto de financiación. El anuncio se produce meses después de que Colombia terminara de pagar el crédito de US$5.400 millones desembolsado durante la pandemia.
El presidente Abelardo De La Espriella anunció el inicio de conversaciones entre el Gobierno colombiano y el Fondo Monetario Internacional (FMI), con el propósito de buscar alternativas frente al escenario fiscal que enfrenta el país. La instrucción fue dirigida al ministro de Hacienda, Miguel Gómez, y al equipo económico de la administración nacional.
Durante su alocución del 27 de septiembre, el mandatario señaló que las finanzas públicas atraviesan una situación que requiere medidas y conversaciones con organismos internacionales. En ese contexto, planteó la posibilidad de buscar una salida negociada con el FMI, aunque no entregó detalles sobre las características que tendría una eventual operación financiera.
Por ahora, el Gobierno no ha informado un monto específico que pretenda solicitar al organismo multilateral. Tampoco se ha anunciado la aprobación de un nuevo préstamo. Los acercamientos conocidos incluyen conversaciones técnicas y la solicitud para que el FMI adelante una Consulta del Artículo IV, mecanismo mediante el cual el organismo evalúa periódicamente la situación económica de sus países miembros.
El antecedente de la deuda adquirida durante la pandemia
El antecedente más reciente de un desembolso del FMI se remonta a diciembre de 2020, cuando Colombia utilizó US$5.400 millones de la Línea de Crédito Flexible para atender las mayores necesidades de financiación derivadas de la pandemia de COVID-19. El recurso fue solicitado durante la administración de Iván Duque.
Esa obligación fue amortizada durante los años siguientes y el último pago correspondiente al desembolso de 2020 estaba programado para diciembre de 2025. El Ministerio de Hacienda había establecido un cronograma de pagos para cubrir los US$5.400 millones, mientras el Banco de la República confirmó que la cancelación del acuerdo vigente de la Línea de Crédito Flexible no modificaba ese calendario.
En abril de 2026, el entonces gobierno de Gustavo Petro confirmó que Colombia había terminado de pagar la totalidad de la deuda asociada con aquel desembolso de US$5.400 millones. De esta manera, el país cerró el capítulo correspondiente al crédito utilizado durante la emergencia sanitaria, aunque mantuvo relaciones institucionales y técnicas con el organismo internacional.
Ahora, el nuevo Gobierno vuelve a colocar al FMI dentro de la discusión económica nacional. La situación es distinta a la de 2020: en aquella oportunidad el país utilizó recursos de la Línea de Crédito Flexible para enfrentar las consecuencias de la pandemia, mientras que actualmente los acercamientos anunciados están relacionados con el escenario fiscal y las necesidades de financiación que plantea la administración De La Espriella.
El eventual regreso a una operación financiera con el FMI dependerá de las conversaciones y de las condiciones que se establezcan entre las partes. Además, Colombia canceló en octubre de 2025 el acuerdo de la Línea de Crédito Flexible que había sido aprobado en 2024, después de que el acceso a sus recursos fuera suspendido por el organismo. Por ahora, no existe confirmación de un nuevo préstamo ni de su eventual cuantía.

