La Corporación Autónoma Regional del Tolima (Cortolima) reiteró hoy su postura respecto a la no concesión de los permisos ambientales para el puente elevado de la carrera Quinta con calle 60 en Ibagué, insistiendo en que la decisión se basa en criterios técnicos más que en disputas personales.
Olga Lucía Alfonso Iannini, directora de Cortolima, dejó claro que la entidad se rige por criterios técnicos en sus decisiones y que la revisión del proyecto en cuestión reveló que la solicitud de permisos ambientales presentada por el consorcio a cargo no cumplía con los requisitos legales establecidos.
«Yo nunca he estado en discordia con nadie, no tengo ese tipo de acciones. Nosotros somos una entidad fundamentalmente técnica, nuestras decisiones son técnicas, y en el caso de ese puente de la 60, la decisión fue absolutamente técnica», subrayó Alfonso Iannini.
La directora de Cortolima explicó que se instruyó al consorcio para que realice las correcciones necesarias que subsanen las deficiencias encontradas en su solicitud. Una vez cumplidos los requisitos legales, la corporación evaluará nuevamente la viabilidad técnica del proyecto. «Una vez que el consorcio, que es el usuario, ha presentado esta solicitud y cumple técnicamente con lo que la ley establece, estudiaremos, analizaremos y daremos o no la viabilidad de lo que técnicamente debe hacerse», aseguró Alfonso Iannini.

«Estamos dispuestos a hablar con el consorcio y con la Alcaldía para encontrar una solución que permita avanzar con este proyecto tan importante para la ciudad», concluyó.
El puente elevado, valorado en $40.000 millones, tiene como objetivo mejorar la movilidad en Ibagué. Sin embargo, su ejecución se ha visto retrasada debido a la falta de los permisos ambientales necesarios. La directora de Cortolima busca conciliar intereses y encontrar una solución viable para todas las partes involucradas.





