El concejal William Rosas reabrió el debate sobre la necesidad de poner en marcha las zonas azules de estacionamiento en Ibagué, al señalar que, pese a las sanciones y operativos, la ciudad sigue sin una solución estructural al mal parqueo en vía pública.
El concejal William Rosas volvió a llamar la atención sobre la urgente necesidad de implementar zonas azules de parqueo en Ibagué, como una alternativa real para enfrentar el desorden vehicular que persiste en distintos sectores de la ciudad. Según el cabildante, las medidas actuales no han logrado resolver de fondo el problema del uso indebido del espacio público vial.
Rosas cuestionó la efectividad de los constantes operativos de control y sanción, asegurando que, aunque se imponen comparendos de manera permanente, la situación no presenta mejoras significativas. Para el concejal, este panorama evidencia la ausencia de una estrategia integral que combine control, regulación y soluciones prácticas para los conductores.
Como ejemplo, el cabildante señaló que en una sola mañana se llegaron a imponer 29 comparendos, con multas que alcanzan hasta los 650.000 pesos. En ese sentido, se preguntó si el problema radica únicamente en la ciudadanía o en la falta de alternativas reales para el estacionamiento en zonas de alta congestión.
En ese contexto, Rosas reiteró que las zonas azules permitirían el parqueo regulado en vía pública, con tiempos definidos, señalización adecuada y control permanente. Explicó que este modelo busca ordenar el tránsito urbano, facilitar la rotación de vehículos y reducir el caos generado por el estacionamiento indebido.
El concejal recordó que en Ibagué existe un acuerdo municipal aprobado desde el año 2017 que respalda este tipo de iniciativas, las cuales además están contempladas en el Plan de Desarrollo y permitidas por la ley. Sin embargo, lamentó que, pese al marco normativo vigente, su implementación siga pendiente.
Asimismo, destacó que las zonas azules ya han sido aplicadas en otras ciudades del país con resultados positivos, al convertirse en una herramienta para mejorar la movilidad y el uso eficiente del espacio vial. A su juicio, Ibagué no puede seguir aplazando una decisión que permitiría avanzar hacia un modelo más ordenado y funcional.
Rosas insistió en que cualquier implementación debe contar con reglas claras, control efectivo y total transparencia, para evitar irregularidades y garantizar que el sistema beneficie tanto a la ciudadanía como a la movilidad urbana. Subrayó que la discusión debe centrarse en soluciones y no solo en sanciones.
Finalmente, el cabildante invitó a la administración municipal y al Concejo a retomar el debate con seriedad y voluntad política, con el fin de avanzar en una estrategia de estacionamiento regulado que responda a las necesidades reales de la ciudad y contribuya a mejorar la movilidad en Ibagué.





