En una sesión polémica ante el Concejo de Ibagué, Edward Amaya, secretario de Gobierno, responsabilizó a los ciudadanos por el creciente robo de motocicletas en la ciudad. Durante su intervención, Amaya sostuvo que los propietarios facilitan estos delitos al dejar sus motos en lugares inseguros y con las llaves puestas.
“Debo decir algo; aquí se roban las motos porque Ibagué es un enorme parqueadero. La gente no guarda las motos en los parqueaderos, la gente deja las motos con la llave en el suiche; eso se llama factor oportunidad”, afirmó Amaya. Además, el secretario enfatizó que no dispone de suficientes policías para vigilar cada motocicleta en la ciudad, subrayando que el 99% de los robos se deben a esta negligencia.
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Estas declaraciones generaron un fuerte rechazo entre la ciudadanía, que se siente injustamente culpada por los delitos que sufren. Muchos ibaguereños consideran que el enfoque del funcionario desvía la responsabilidad de las autoridades para garantizar la seguridad.
El concejal Jorge Bolívar criticó duramente a Amaya, destacando la inacción del gobierno municipal en zonas conocidas por su alta delincuencia. “Por el Combeima pasa uno con miedo, toca subir los vidrios porque ahí siempre lo van a robar; suba por la ‘vuelta del chivo’ en cicla a ver si es capaz”, expresó Bolívar, subrayando la falta de medidas efectivas en estos puntos críticos.
El debate en el Concejo expuso la necesidad urgente de estrategias de seguridad más efectivas y responsables por parte de la Secretaría de Gobierno. La comunidad de Ibagué demanda que las autoridades tomen acciones concretas para combatir la delincuencia, sin revictimizar a quienes sufren estos delitos.
Las palabras de Amaya han intensificado la discusión sobre cómo abordar la inseguridad en la ciudad de manera integral y eficiente. Los ciudadanos piden un cambio en el enfoque del gobierno municipal, que actualmente parece más inclinado a culpar a las víctimas que a los perpetradores.
Este incidente subraya la importancia de desarrollar políticas de seguridad que realmente protejan a la población y aborden las raíces del problema. La administración municipal está bajo presión para demostrar su compromiso y capacidad de garantizar un entorno seguro para todos los ibaguereños.