La Veeduría manifestó que el mandatario local Hurtado es quien debe de asumir la responsabilidad, dado que él es quien como presidente de la Junta Directiva del IBAL y el Ingeniero Luisa Fernando Díaz, deben de garantizar la factibilidad hidrosanitaria para los terrenos que les han expedido los permisos para las áreas urbanizable.
“Que el alcalde de Ibagué, reúna a los habitantes de La Arboleda Campestre para decirles que en la Constructora Bolívar, son unos indolentes, porque “No le importa seguir construyendo y que ustedes no tengan agua”, es una manifestación absolutamente cínica”, manifestó la Veeduría en contra del mandatario local de Ibagué.
Según datos de la VAPI, para el 6 de septiembre del 2013 se expidió la primera disponibilidad de servicios de acueducto para los terrenos que expansión urbana, como también se tuvo registro de la última para el 24 de mayo del 2018, “hasta donde tenemos conocimiento data de mayo 24 de 2018), con las cuales acudieron ante los muy diligentes curadores urbanos, a tramitar al amparo de la ley, las autorizaciones para construir”.
#IbagueVibra#Hurtado | Los residentes del sector tendrán cambio de luminarias, kits de seguridad, comedor comunitario, y mayor suministro de agua potable, entre otros beneficios.https://t.co/ExRG6cI9Mr
— La Otra Verdad (@LaOtraVerdadCol) June 2, 2022
También denuncian que hasta la fecha actual hay 51 licencias urbanas y de construcción urbana, por lo tanto, se debe de realizar la factibilidad y disponibilidad por parte del municipio con los servicios de acueducto. “en este caso, el verdadero responsable del drama que a diario viven los residentes de La Arboleda Campestre, no es otro que la alcaldía de Ibagué y el IBAL, con la concurrencia de otras autoridades”.
Incluso, van más allá sobre la situación y manifestaste que por tratar de minimizar la problemática del suministro de agua, habilitan agua de mala calidad para el consumo humano por parte de la alcaldía, el IBAL y Cortolima, porque se está recurriendo al canal de riego Nicolás Laserna, que es alimentado por el río Combeima y que en últimas está contaminado luego de pasar por la ciudad de Ibagué en su área urbana.
La situación ha sido tan complicada que al parecer la administración municipal ha recurrido quitarle el suministro de agua a otros sectores de Ibagué que antiguamente han gozado del preciado líquido, solo por suministrarle la cuota de agua a La Arboleda Campestre, teniendo como referencia al barrio especial El Salado que más frecuente se hace notar la falta de líquido en ese sector, porque “cada vez con más frecuencia, habitantes de vastos sectores de la ciudad como El Salado, Picaleña, Santa Ana, entre otros, se ven abocados a cerrar vías para que se les resuelva la inhumana e indolente, decisión de suspenderles el suministro de agua por días enteros”.
Finalmente, la Veeduría VAPI hace un llamado a los órganos de control para que no guarden más silencio ante la situación, pues al parecer es de pleno conocimiento la situación que se vive en este sector por parte del IBAL y la procuraduría, a tal punto que incluso la Superintendencia de Servicios Públicos debe tomar acciones o acudirían a la Corte Penal Internacional.