Aunque el Gobierno Nacional anunció una reducción de 500 pesos por galón en el precio de la gasolina desde el 1.º de marzo de 2026, los ajustes no se reflejan de forma uniforme entre las principales ciudades. Ibagué, por ejemplo, no registró una baja equivalente al monto total anunciado.
Desde este 1.º de marzo comenzaron a regir nuevos precios de los combustibles en Colombia tras el reciente ajuste anunciado por el Gobierno Nacional, que contempla una reducción de 500 pesos por galón para la gasolina corriente a nivel nacional. La medida, que busca aliviar el bolsillo de los ciudadanos y aportar a la estabilidad económica del país, forma parte de una política de precios que se suma a un recorte similar aplicado en febrero.
Según el Ministerio de Hacienda, esta disminución general en el precio de la gasolina es un alivio que se aplicará en todo el país, aunque el valor final que paga cada conductor varía de una ciudad a otra por factores logísticos, costos de transporte y estructuras tributarias locales. El promedio del combustible en las principales capitales quedó alrededor de los 15 057 pesos por galón.
En el caso de Ibagué, el precio de referencia de la gasolina quedó en 15 405 pesos por galón, lo que refleja una disminución menor a los 500 pesos anunciados por el Gobierno. El ajuste se implementó, pero la reducción no fue uniforme y no alcanzó el monto total en esta ciudad.
En contraste, otras ciudades presentan valores similares pero con ligeras diferencias. En Bogotá, el precio quedó en 15 491 pesos por galón, en Medellín en 15 411 pesos, y en Cali en 15 500 pesos, consolidando el promedio general en torno a los 15 000 pesos. Estas variaciones obedecen a los costos de distribución y comercialización que influyen en el precio final.
Mientras tanto, el combustible diésel mantiene un comportamiento distinto según la región. A nivel nacional, el precio promedio se ubicó en 10 983 pesos por galón, pero en Ibagué el diésel quedó en 11 267 pesos, por encima del promedio. Esto pone de manifiesto que, aunque la gasolina tendrá un recorte, el diésel no experimentó cambios significativos y sigue presentando variaciones entre ciudades.
Un caso particular se observa en Cúcuta, donde el precio del diésel aumentó 223 pesos, alcanzando los 9 255 pesos, el valor más bajo del país, debido a su condición de zona de frontera y la cercanía con centros de abastecimiento internacional. Esta diferencia regional muestra cómo factores geográficos también influyen en la configuración de los precios de los combustibles.
A pesar del anuncio de reducción, la ciudadanía ha detectado que en varias ciudades la baja no se traduce de forma proporcional en los surtidores, lo que genera expectativas y dudas sobre cómo se implementan las directrices del Ministerio en cada región. Las autoridades advierten que los ajustes se harán efectivos de acuerdo con las condiciones logísticas y comerciales locales.
En síntesis, la reducción de 500 pesos por galón anunciada por el Gobierno representa un alivio general para los consumidores, pero el impacto real varía según la ciudad y el tipo de combustible. Ibagué es uno de los ejemplos donde la baja no alcanzó el monto total de la rebaja anunciada, mientras que otras capitales reflejan precios ligeramente diferentes, evidenciando un mercado de combustibles complejo y sujeto a múltiples variables económicas.





