El presidente Gustavo Petro sugirió que el incremento del salario mínimo para 2026 superará la inflación, siguiendo la línea del aumento del 9,54% para 2025. Proyecciones apuntan a un posible ajuste cercano al 7%.
El aumento del salario mínimo en Colombia es uno de los anuncios más esperados por los ciudadanos cada fin de año, y este 2025 no ha sido la excepción. El presidente Gustavo Petro dejó entrever, durante su discurso en la instalación del Congreso el pasado 20 de julio, que aprovechará su último año de mandato para aplicar un incremento sustancial al salario mínimo. Aseguró que el aumento para 2026 será superior a la inflación, como ocurrió en 2025, donde el aumento fue del 9,54%.
Este porcentaje de incremento, si se repite el patrón de este año, podría establecer el salario mínimo de 2026 en aproximadamente $1′559.301 pesos, superando el umbral del salario mínimo de 2025 de $1′423.500. Si bien el Banco de la República ha destacado la importancia de que el aumento sea proporcional a la economía, las proyecciones apuntan a que la inflación de 2025 podría cerrar alrededor del 4,5%.
El incremento del salario mínimo es decidido anualmente por la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, donde participan el Gobierno, los gremios y los sindicatos. Sin embargo, si no hay acuerdo, el presidente tiene la facultad de fijarlo por decreto. En 2025, Petro tomó esta decisión debido a los desacuerdos entre los gremios y los sindicatos.
A pesar de los debates sobre el porcentaje ideal, el presidente ha reiterado su compromiso con mejorar las condiciones laborales de los trabajadores. En su discurso, Petro enfatizó que los salarios deben reflejar el crecimiento del consumo y la necesidad de proteger a los trabajadores de condiciones laborales extremas, citando la difícil situación de los trabajadores del campo.
El aumento salarial para 2026, según algunos cálculos, podría rondar el 7%, tomando en cuenta una proyección de inflación del 4,5% y un incremento en la productividad de alrededor del 2,6%. Esto reflejaría una mejora significativa en el poder adquisitivo de los trabajadores colombianos, aunque aún hay incertidumbre sobre los acuerdos definitivos que se tomarán en diciembre, cuando el DANE publique los indicadores clave.
Este tipo de anuncios, que entra en vigencia el 1 de enero de cada año, marca el comienzo del ciclo de ajustes económicos en Colombia. En 2025, el incremento del 9,54% superó la inflación del año anterior, que fue del 5,20%. Sin embargo, la cifra no estuvo exenta de polémica, con algunos sectores pidiendo un aumento mayor y otros proponiendo un ajuste más moderado.
La decisión final para 2026 aún está por tomarse, pero con las palabras de Petro en su discurso y las proyecciones actuales, parece probable que los colombianos puedan esperar otro incremento por encima de la inflación. El debate sigue abierto y, como en años anteriores, se espera que el presidente actúe de acuerdo con lo que considere mejor para el bienestar de los trabajadores.





