Dos sicarios en una motocicleta Pulsar negra abrieron fuego contra un hombre que acababa de salir en libertad del COIBA de Picaleña, en Ibagué. La víctima fue trasladada a un centro asistencial en grave estado de salud, mientras las autoridades investigan el hecho.
Un nuevo caso de sicariato sacudió a la capital tolimense la tarde de este jueves, cuando un hombre fue atacado a bala a pocos metros del Complejo Carcelario y Penitenciario de Ibagué, conocido como COIBA de Picaleña. La víctima acababa de recuperar su libertad tras salir del establecimiento penitenciario.
De acuerdo con las primeras versiones, dos hombres que se movilizaban en una motocicleta Pulsar NS200 de color negro, sin placa, esperaban a la víctima en las afueras del penal. Apenas lo vieron salir, abrieron fuego en su contra, dejándolo gravemente herido sobre la vía.
Testigos del hecho relataron que varias personas que se encontraban en el sector corrieron a auxiliar al hombre y lo trasladaron de urgencia a la Clínica Nuestra, donde permanece bajo pronóstico reservado mientras los galenos intentan estabilizarlo.
Hasta el momento, no se ha revelado la identidad de la víctima ni las razones detrás del atentado. Sin embargo, se conoció que las autoridades adelantan las labores de investigación correspondientes para dar con los responsables de este ataque armado.
Unidades de la Policía Metropolitana de Ibagué realizan un rastreo a las cámaras de seguridad ubicadas en los alrededores del COIBA para identificar la ruta de escape de los presuntos sicarios y establecer si hubo cómplices que facilitaron el atentado.
Este hecho ha generado preocupación entre los habitantes del sector de Picaleña, quienes aseguran que la zona ha sido escenario de varios episodios violentos en los últimos meses, relacionados con ajustes de cuentas y retaliaciones criminales.
Las autoridades locales reiteraron su compromiso de fortalecer la seguridad en los alrededores del centro penitenciario y en los corredores viales del sur de Ibagué, donde recientemente se han registrado varios ataques con arma de fuego.
La comunidad exige resultados inmediatos frente a este tipo de hechos que, según denuncian, se han vuelto frecuentes en la ciudad. Mientras tanto, el estado de salud del hombre atacado sigue siendo reservado, y su vida depende de la atención médica que recibe en el centro asistencial.










