Este martes 20 de junio, la oposición ha conva a una serie de marchas en todo el país, incluida la ciudad de Ibagué, en rechazo al gobierno del presidente Gustavo Petro y las reformas que ha propuesto. Los organizadores de la marcha buscan manifestar su descontento ante los constantes escándalos que han rodeado al gobierno y las reformas consideradas perjudiciales.
Juan José García, uno de los organizadores de la marcha en Ibagué, explicó que uno de los principales motivos para salir a las calles es solicitar que se investiguen los hechos criminales relacionados con el presidente Petro, como las “chuzadas” (espionaje ilegal), la muerte del coronel Dávila y los audios del exembajador en Venezuela, Armando Benedetti.
Además, la movilización busca enviar un mensaje a los partidos políticos que podrían apoyar las reformas propuestas por Petro en el Congreso de la República. Según García, consideran que estas reformas afectan los derechos fundamentales de los ciudadanos al afectar los sistemas de salud y pensiones.
Se espera que la marcha cuente con la participación de sectores sociales como las reservas activas de las fuerzas militares, transportadores, motociclistas y militantes de los partidos de oposición. Será un pulso político después de las marchas a favor de Petro que tuvieron lugar el pasado 7 de junio y que contaron con una importante concurrencia en las principales ciudades del país.
El descontento popular ha aumentado y la favorabilidad del presidente ha disminuido considerablemente, lo que se espera que se refleje en las calles durante esta manifestación. Según Juan José, se buscará demostrar que esta marcha representa a las verdaderas mayorías.
En cuanto al recorrido de la marcha en Ibagué, se tiene previsto que comience a las 9:00 de la mañana en el parque Manuel Murillo Toro. Allí, los manifestantes se reunirán durante unas horas en medio de diversos actos antes de desplazarse por la carrera Quinta hasta la calle 37, donde culminará la movilización.
Finalmente, esta marcha se suma al panorama político y social del país, donde las voces disidentes al gobierno de Petro se hacen cada vez más fuertes. Los ciudadanos tienen la oportunidad de expresar su descontento y hacer oír sus demandas en las calles, en un ejercicio democrático que busca generar cambios y un debate amplio sobre el rumbo del país.