El Ideam activó niveles naranja y rojo para la capital del Tolima debido a la saturación de los suelos y el aumento crítico en el caudal de los ríos locales.
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, emitió este 13 de enero de 2026 una serie de alertas críticas para la región Andina. Ibagué se encuentra bajo vigilancia especial debido a las intensas lluvias que han azotado el territorio durante el inicio del año. Harol Wilches, secretario de Ambiente y Gestión del Riesgo, informó que el río Coello y sus tributarios presentan una preocupante alerta naranja. Se pide atención prioritaria en el Cañón del Combeima y la quebrada Bellavista, especialmente en el centro poblado de Villa Restrepo. Las autoridades instan a la comunidad a monitorear y reportar cambios significativos en el comportamiento de estos afluentes. La prevención es vital ante la probabilidad de que se presenten nuevas crecientes súbitas de forma repentina.
Específicamente, se ha declarado la alerta roja por la creciente súbita registrada el pasado lunes 12 de enero en la quebrada La Chica. Esta situación afecta directamente al sector de Los Álamos, donde los niveles de agua superaron los límites de seguridad establecidos. La administración municipal mantiene un seguimiento constante sobre este punto para evitar tragedias en las viviendas aledañas al cauce. Este fenómeno es el resultado directo de la acumulación de precipitaciones en las zonas altas de la montaña ibaguereña. Se recomienda a los habitantes de sectores ribereños evitar actividades cerca del agua mientras persistan las condiciones climáticas actuales. La alerta roja implica una amenaza inminente que requiere la máxima preparación de los organismos de socorro.
Sumado a la amenaza hídrica, el Ideam generó otra alerta roja por el alto pronóstico de deslizamientos de tierra en la ciudad. Los terrenos saturados por el agua representan un riesgo mayor en las comunas 2, 6, 7, 12 y 13. Estas zonas han sido identificadas como puntos críticos donde la inestabilidad del suelo podría generar emergencias de gran magnitud. La saturación de los terrenos aumenta la probabilidad de movimientos en masa que pondrían en peligro infraestructuras y vidas humanas. Las autoridades locales realizan recorridos técnicos para evaluar las laderas más vulnerables ante la continuidad de las fuertes lluvias. Se solicita a los ciudadanos informar inmediatamente sobre cualquier agrietamiento o cambio extraño en la topografía local.
Ante este panorama, la Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo solicita a la comunidad tomar medidas de prevención rigurosas. Es fundamental que cada hogar cuente con un plan de emergencia familiar y tenga claramente definidas sus rutas de evacuación. Se debe prestar especial cuidado a las áreas donde la lluvia ha caído directamente sobre taludes y pendientes pronunciadas. Dirigirse a lugares seguros es la prioridad absoluta ante señales de desprendimiento de rocas o flujos de lodo. Cualquier novedad o emergencia debe ser reportada de forma inmediata a las líneas de atención gratuitas 119 y 123. La cultura de la prevención y la reacción oportuna son las mejores herramientas para mitigar desastres naturales.
Los reportes del Ideam son dinámicos y pueden cambiar diariamente según evolucionen los fenómenos meteorológicos en la región Andina colombiana. Por esta razón, la administración municipal de Ibagué mantendrá informada a la ciudadanía a través de sus canales de comunicación oficiales. La articulación con los cuerpos de bomberos y la defensa civil está activa para responder a cualquier llamado de auxilio. Se recomienda limpiar canales, bajantes y sumideros para facilitar el drenaje del agua lluvia y evitar inundaciones en las vías. La responsabilidad compartida entre el Gobierno y los ciudadanos es clave para superar esta temporada de alta pluviosidad. Estar alerta y preparados puede marcar la diferencia durante el desarrollo de estos eventos ambientales.
Finalmente, se recuerda que las zonas rurales del Cañón del Combeima requieren una vigilancia redoblada por su historial de avalanchas y flujos de detritos. Los turistas y habitantes de Villa Restrepo deben abstenerse de realizar paseos de olla o caminatas cerca de los ríos. La seguridad de todos depende del cumplimiento estricto de las recomendaciones emitidas por los expertos en gestión del riesgo. Ibagué se prepara para afrontar los próximos días bajo estas alertas, esperando que las condiciones climáticas mejoren paulatinamente en el departamento. El compromiso es salvaguardar la integridad de los ibaguereños frente a los desafíos impuestos por la naturaleza este 2026. La vigilancia técnica sobre el río Combeima no descansará durante el presente periodo de emergencia.





