La empresa minera Mineros S.A. anunció la firma de un acuerdo para adquirir la totalidad de participación en el proyecto de exploración de oro conocido como La Colosa, ubicado en el municipio de Cajamarca. La iniciativa, que pertenecía a una filial de AngloGold Ashanti, se encuentra a unos 30 kilómetros de Ibagué y su futuro dependerá de permisos ambientales, claridad regulatoria y el consenso con las comunidades.
La compañía minera Mineros S.A. informó que suscribió un acuerdo definitivo para adquirir la totalidad de participación en un proyecto de exploración de oro ubicado en el municipio de Cajamarca, en el departamento del Tolima. El proyecto, tradicionalmente conocido como La Colosa, pertenecía a una filial de AngloGold Ashanti.
De acuerdo con la información entregada por la empresa, la operación contempla el pago inicial de 10 millones de dólares en efectivo al cierre de la transacción, además de una contraprestación contingente de hasta 60 millones de dólares que dependerá del volumen de mineral autorizado dentro de un plan de trabajo y obras y de la obtención de una licencia ambiental.
El proyecto aurífero está ubicado a unos 30 kilómetros de Ibagué, en una zona que durante años ha sido objeto de intensos debates ambientales y sociales. Las actividades de exploración se encuentran prácticamente suspendidas desde 2017 debido a retrasos en la obtención de permisos ambientales.
Uno de los factores que también podría incidir en el desarrollo del proyecto es la delimitación del Páramo de Los Nevados, establecida mediante la Resolución 1987 de 2016. Este proceso aún se encuentra en revisión dentro de diferentes instancias judiciales, lo que podría afectar parte de las estimaciones históricas de recursos minerales en la zona.
Según reportes previos de la empresa minera, la estimación histórica del proyecto señala recursos indicados cercanos a 23,35 millones de onzas de oro, a los que se suman recursos inferidos por aproximadamente 4,98 millones de onzas. No obstante, estas cifras aún no han sido verificadas ni reclasificadas oficialmente como recursos minerales actuales por la nueva compañía adquiriente.
La empresa aclaró en su comunicación a la Superintendencia Financiera que todavía es necesario adelantar procesos de verificación de datos, análisis geológicos y posibles perforaciones adicionales antes de confirmar la magnitud real del potencial minero del proyecto.
En paralelo, la compañía indicó que iniciará un proceso participativo con actores locales y comunidades del territorio con el propósito de redefinir la identidad del proyecto, incluso contemplando un nuevo nombre que permita construir una relación diferente con la región.
Desde la compañía se enfatizó que cualquier avance en el desarrollo del proyecto dependerá de tres factores fundamentales: claridad regulatoria, obtención de autorizaciones ambientales y la construcción de un consenso genuino con las comunidades del Tolima sobre el futuro de esta iniciativa minera.





