Los artistas locales que participan en el Festival Folclórico Colombiano de Ibagué han alzado su voz de protesta debido a los bajos pagos que reciben por sus presentaciones, en contraste con los exorbitantes precios que se pagan por una botella de aguardiente en el centro de eventos Néctar Arenas. Esta situación ha generado indignación y malestar entre la comunidad artística, que considera inaceptable que se les ofrezca menos dinero del que vale una botella de licor.
El Festival Folclórico Colombiano, declarado por ley como patrimonio cultural y artístico de la Nación, representa una oportunidad para que los músicos locales muestren su talento y promuevan la cultura del departamento del Tolima. Sin embargo, según denuncian, la organización del festival ha ofrecido a los artistas locales la suma de 250 mil pesos por presentación, una cifra que se considera insuficiente y desvaloriza el trabajo y el esfuerzo de los músicos.
Los artistas locales recalcan que el presupuesto destinado al festival supera los 4 millones de dólares, por lo que consideran incomprensible que solo se les ofrezca una cantidad tan baja por su participación. Además, deben esperar un mes para recibir el pago, lo cual genera dificultades financieras para muchos de ellos.
Ante esta situación, los músicos del Tolima sienten que se les está tratando como ciudadanos de segunda clase, a pesar de su contribución a la promoción y preservación de la cultura regional. Consideran que el festival debería ser una oportunidad para reconocer y valorar su trabajo, en lugar de subestimar su talento con pagos insignificantes.
Por su parte, las autoridades municipales han expresado su convicción de que el festival puede alcanzar una trascendencia internacional similar a la de otros eventos emblemáticos en el mundo. Sin embargo, críticos como Camilo Ossa, expersonero y aspirante a la Alcaldía, cuestionan la pertinencia de destinar grandes sumas de dinero al festival, argumentando que estos gastos no generarán un impacto significativo en el turismo nacional ni internacional.
Finalmente, el alcalde de Ibagué, Hurtado, ha mostrado su compromiso con el desarrollo cultural de la ciudad y ha manifestado que se realizarán evaluaciones y ajustes para garantizar una remuneración justa a los artistas. No obstante, muchos músicos locales consideran que estas declaraciones no son suficientes y exigen medidas concretas para mejorar sus condiciones laborales.