Andrés Enrique Ramírez dimitió horas después de conocerse su posesión al identificar un impedimento derivado del estatuto de oposición. El profesional, con más de 25 años de trayectoria en el sector salud, afirmó que su decisión responde a principios éticos y de transparencia. La Alcaldía deberá designar un nuevo funcionario para liderar la cartera en un momento clave para la salud pública de Ibagué.
El recién posesionado Secretario de Salud de Ibagué, Andrés Enrique Ramírez Galindo, anunció su renuncia inmediata tras identificar un impedimento legal derivado del estatuto de oposición que le impedía ejercer el cargo. El profesional afirmó que la decisión obedece estrictamente a sus principios éticos, los mismos que —según expresó— han orientado su desempeño durante más de 25 años en el sector salud. A través de un comunicado dirigido a los ibaguereños, agradeció el respaldo recibido y explicó que actuó con total transparencia frente a la situación.
Ramírez detalló que la incompatibilidad fue conocida de manera extemporánea y que surgió debido a una particularidad estatutaria que no había sido tenida en cuenta al momento de su nombramiento. Sin embargo, señaló que el ejercicio del servicio público exige claridad absoluta y responsabilidad jurídica, razón por la cual optó por apartarse antes de asumir plenamente las funciones. En su mensaje reiteró la confianza en la alcaldesa Johana Aranda y agradeció la oportunidad brindada por la Administración Municipal.
El ahora exfuncionario expresó que su intención siempre fue aportar a la ciudad desde su conocimiento técnico y experiencia acumulada en distintos niveles de la atención en salud. Aunque la renuncia marca un giro inesperado, sostuvo que continuará trabajando por Ibagué desde otros espacios donde pueda contribuir al fortalecimiento del sistema asistencial. También dedicó palabras de gratitud a quienes le han manifestado apoyo durante este proceso, destacando la importancia del respaldo ciudadano.
Mientras se conocía el comunicado de su renuncia, aún circulaba el anuncio oficial de la Alcaldía fechado el 25 de noviembre de 2025, en el que se presentaba a Ramírez como el nuevo líder de la Secretaría. El documento resaltaba su formación como enfermero de la Universidad del Tolima, especialista en Gerencia Hospitalaria, Enfermería Oncológica y magíster en Educación. La Administración destacaba su perfil técnico para encabezar estrategias de promoción, prevención y ampliación en cobertura de servicios en la ciudad.
La trayectoria de Ramírez incluye más de dos décadas como docente en programas de pregrado y posgrado de la Universidad del Tolima, lo cual ha permitido que su experiencia impacte en la formación de cientos de profesionales de la salud. Además de su labor académica, ha ocupado cargos asistenciales y administrativos que fortalecen su perfil directivo. Estas credenciales lo posicionaban como un candidato idóneo para asumir el liderazgo de la Secretaría de Salud municipal.
Durante su posesión, Ramírez había manifestado que asumir el cargo representaba un honor y un compromiso con los ibaguereños. Mencionó que uno de sus principales propósitos sería garantizar un modelo de atención humanizado y digno, encaminado a proteger el derecho fundamental a la salud. Asimismo, expresó su intención de trabajar de forma articulada con la Alcaldía para consolidar una dependencia eficiente, enfocada en mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
La decisión de apartarse del cargo obliga ahora a la Administración Municipal a designar un nuevo secretario en un periodo en el que la ciudad adelanta múltiples estrategias sanitarias. Entre ellas se encuentran programas de atención primaria, refuerzos en vigilancia epidemiológica y proyectos de modernización del sistema hospitalario. La renuncia genera incertidumbre sobre la continuidad de estos planes, mientras se espera la designación de un nuevo líder para la cartera.
A pesar de la abrupta salida, Ramírez se despidió reiterando su compromiso social y su voluntad de seguir aportando al bienestar de la ciudad desde otros escenarios. Afirmó que los valores siempre estarán por encima de cualquier responsabilidad administrativa y que continuará trabajando por la salud y el bienestar de los ibaguereños. Su mensaje final estuvo cargado de gratitud, invitando a mantener la confianza en la gestión pública cuando esta se ejerce con integridad.





