Un perro rescatado en condiciones críticas en El Espinal, Tolima, fue trasladado a Girardot para atención veterinaria especializada. Presenta desnutrición severa, anemia y parasitosis, y requiere apoyo ciudadano para cubrir los costos de su tratamiento.
Un caso de maltrato animal volvió a conmover a la comunidad del Tolima tras el rescate de un perro en condiciones lamentables en el municipio de El Espinal. El animal, bautizado como “Alambrito”, fue hallado con signos evidentes de abandono. Su estado de salud generó preocupación inmediata entre rescatistas y defensores de los animales. Debido a la gravedad del caso, se tomó la decisión de trasladarlo fuera del municipio. La situación evidencia, una vez más, la persistencia del maltrato animal en la región. El rescate fue posible gracias a la acción ciudadana.
Alambrito fue llevado a Girardot, donde quedó bajo el cuidado de la médica veterinaria Kelly. Tras su ingreso, se le practicaron exámenes clínicos que revelaron un cuadro de anemia. Además, se confirmó la presencia de una alta carga de parásitos internos. El animal también presentaba un avanzado estado de deshidratación. De inmediato se le suministraron medicamentos y fluidos. El perro quedó en observación médica para intentar estabilizarlo. Su condición fue catalogada como delicada.
Los resultados iniciales también confirmaron que el perro se encuentra en un estado severo de desnutrición. A pesar de ello, el test de moquillo arrojó resultado negativo, lo que representa una noticia alentadora. Para este jueves está programada la prueba de leishmaniasis. Durante su primera alimentación, el animal mostró ansiedad por la comida. Los rescatistas señalaron que comió con desesperación, reflejo del abandono sufrido. Este comportamiento refuerza el diagnóstico de maltrato prolongado. El proceso de recuperación será largo.
Por razones de seguridad, el perro tuvo que ser embozalado durante la atención veterinaria. Según los especialistas, el comportamiento agresivo es una reacción normal. El animal habría vivido experiencias traumáticas que afectan su conducta. Los veterinarios continúan trabajando en su estabilización física. Posteriormente, se buscará avanzar en su rehabilitación emocional. El caso ha generado múltiples reacciones en redes sociales. Organizaciones animalistas han reiterado el llamado a la protección de los animales.
Los rescatistas informaron que aún se requieren recursos económicos para cubrir los gastos veterinarios. Para completar el valor del tratamiento del día, hacen falta 160 mil pesos. Se solicita el apoyo de al menos 16 padrinos que puedan aportar 10 mil pesos cada uno. Las donaciones pueden realizarse a través de Bancolombia, Nequi o Daviplata. También se habilitó una línea de contacto para mayor información. La ayuda ciudadana es clave para salvarle la vida a Alambrito.
Finalmente, el caso reavivó las críticas frente a la falta de campañas masivas de esterilización y prevención del maltrato animal en Colombia. Defensores de los animales cuestionaron la efectividad de las sanciones vigentes. Aseguran que la impunidad sigue favoreciendo estos hechos. El llamado es a fortalecer la educación y el control institucional. Mientras tanto, Alambrito lucha por sobrevivir. Su historia se ha convertido en un símbolo del abandono animal. La solidaridad ciudadana vuelve a ser fundamental.




