Este jueves, el excandidato presidencial y exalcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández, fue condenado a cinco años y cuatro meses de prisión domiciliaria. La condena se deriva del caso de corrupción relacionado con la empresa Vitalogic, en el cual Hernández fue acusado de firmar a dedo un millonario contrato que benefició a su hijo.
El Tribunal Superior de Bucaramanga encontró a Hernández culpable del delito de celebración indebida de contratos, debido a las irregularidades detectadas durante su administración municipal. Según las investigaciones, Hernández favoreció a Vitalogic, desviando fondos destinados a la gestión de residuos sólidos en Bucaramanga, lo que derivó en un grave caso de corrupción. La sentencia deberá ser cumplida en casa por cárcel debido a la avanzada edad de Hernández y la gravedad de su cáncer, que se encuentra en etapa terminal. Esta medida busca garantizar que el exalcalde reciba el tratamiento médico necesario sin poner en riesgo su vida.
El fallo condenatorio es de primera instancia y aún no está en firme. La defensa de Hernández, liderada por el abogado Camilo Larios, ya ha anunciado que apelará la decisión del juez. “Se va a apelar el fallo al Tribunal Superior de Santander y, en dado caso, se podría llegar hasta la Corte Suprema”, señaló Larios, mostrando su confianza en que podrán revertir la condena. El caso Vitalogic ha generado gran controversia en el ámbito político y social del país, dado que Rodolfo Hernández fue una figura destacada en las últimas elecciones presidenciales, presentándose como un candidato anticorrupción. Esta condena ha puesto en entredicho su imagen y ha generado un intenso debate sobre la lucha contra la corrupción en Colombia.
Las reacciones a la condena no se han hecho esperar. Diversos sectores políticos y sociales han expresado su opinión al respecto. Algunos celebran la decisión judicial como un paso importante en la lucha contra la corrupción, mientras que otros la consideran injusta y politizada.
Hernández, por su parte, ha mantenido su inocencia y ha manifestado que la condena es resultado de una persecución política. “Siempre he trabajado por el bienestar de Bucaramanga y de Colombia. Esta condena es una injusticia, pero confío en que se hará justicia en las instancias superiores”, declaró el exalcalde.
El futuro judicial de Rodolfo Hernández ahora depende de los recursos de apelación que su defensa presente. Mientras tanto, deberá cumplir su condena en prisión domiciliaria, recibiendo los cuidados necesarios para su delicado estado de salud.