En Ibagué, la contratista de la Secretaría de Salud, Sandra Milena Londoño Rodríguez, se encuentra en el ojo del huracán debido a acusaciones que apuntan a posibles delitos como detrimento patrimonial y falsedad en documento público.
Estas acusaciones surgen a raíz de su supuesta participación como asistente de la candidata a la Alcaldía, Johana Aranda. La situación ha generado controversia y ha llevado a un debate sobre la ética en la función pública y la transparencia en los procesos electorales.
El abogado Wilson Leal ha expresado su opinión sobre la relación laboral de Londoño y la posibilidad de que haya incumplido sus tareas. Según Leal, si se comprueba que la contratista no ha realizado sus labores asignadas, podrían presentarse cargos por detrimento patrimonial y falsedad en documento público. Además, el abogado plantea la hipótesis de una connivencia entre la contratista y su supervisor, lo cual podría constituir un peculado en beneficio de un tercero.
Las acusaciones se basan en la falta de evidencia suficiente de las actividades realizadas por Londoño en el desempeño de su cargo. A través del portal de contratación estatal SECOP II, se ha observado que Londoño ha cobrado una suma considerable del Municipio de Ibagué, pero no se ha presentado suficiente documentación que respalde sus acciones.
En respuesta a estas acusaciones, la Secretaría de Salud ha salido en defensa de Londoño. Mediante un comunicado oficial, la entidad ha afirmado que la contratista ha cumplido con sus obligaciones y que los informes presentados están basados en las obligaciones pactadas. Según la Alcaldía, no existen indicios de que el trabajo de Londoño se haya visto afectado por su participación en la campaña política de Aranda.
Los concejales de Ibagué han reaccionado ante estas denuncias, calificándolas como prácticas deshonestas y preocupantes para la democracia. Otros concejales de la ciudad, ha señalado que es común observar a funcionarios municipales participando en eventos políticos bajo amenaza de perder sus contratos, lo cual coarta la libre elección y genera un ambiente de presión indebida.
Por su parte, el concejal Orlando Rodríguez ha advertido sobre un presunto plan para favorecer a Johana Aranda, utilizando contrataciones estratégicas antes de la entrada en vigencia de la ley de garantías. Rodríguez ha cuestionado la integridad del proceso electoral y ha manifestado su preocupación por la forma en que algunos líderes comunales negocian puestos y ejercen presión sobre la comunidad.
Estas acusaciones y reacciones han generado un ambiente de tensión y desconfianza en el proceso electoral de Ibagué. La ciudadanía espera que se tomen las medidas necesarias para salvaguardar la integridad de las instituciones y la equidad en la contienda política.
Finalmente, es fundamental que las autoridades competentes realicen una investigación exhaustiva para determinar la veracidad de las denuncias y garantizar la transparencia en la contratación pública y la imparcialidad en los procesos electorales.