Organizaciones sindicales, sociales y comunitarias convocaron a una reunión ampliada para definir acciones de protesta frente al aumento de $400 en la tarifa del transporte público colectivo, al considerar que la medida carece de sustento técnico y afecta a los sectores más vulnerables de la ciudad.
Las organizaciones sindicales y sociales de Ibagué encendieron las alertas tras el reciente aumento del pasaje de buseta en la capital del Tolima, una decisión que califican como injustificada y lesiva para el derecho a la movilidad. A través de un comunicado, convocaron a distintos sectores ciudadanos a sumarse a la defensa del transporte público y a evaluar acciones de movilización y protesta social.
El llamado está dirigido a organizaciones sociales, juntas de acción comunal, veedurías ciudadanas, asociaciones de padres de familia y a la comunidad en general, con el propósito de construir una respuesta colectiva frente al incremento tarifario. Según los convocantes, la definición final de las acciones se tomará en una reunión programada para el lunes 19 de enero.
De acuerdo con los sindicatos, el aumento de la tarifa no cuenta con estudios técnicos serios, públicos ni verificables que lo respalden. Aseguran que no existe una relación real entre el alza del pasaje y el comportamiento de los combustibles, los cuales no han registrado incrementos proporcionales que justifiquen la medida.
La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) también cuestionó que se siga cobrando un sistema de transporte antiguo como si fuera moderno. Señalan que la Administración Municipal no ha cumplido con la obligación de modernizar la flota, manteniendo vehículos obsoletos y un servicio que consideran deficiente para los usuarios.
El incremento del pasaje fue anunciado el pasado 30 de diciembre de 2025, pocas horas después de que el presidente Gustavo Petro informara el aumento del salario mínimo. No obstante, desde la CUT en el Tolima sostienen que este ajuste salarial no tiene incidencia directa en la tarifa del transporte público colectivo.
En su pronunciamiento, la organización sindical advirtió que utilizar el salario mínimo como argumento para justificar el aumento es equivocado. Además, alertó que la medida podría incentivar el transporte ilegal y generar, a futuro, un déficit financiero que terminaría siendo asumido por la ciudadanía.
Los dirigentes sindicales expresaron su preocupación por el impacto económico que el alza del pasaje tendría sobre estudiantes, padres y madres de familia, adultos mayores y sectores populares. Consideran que el incremento golpea directamente el bolsillo de quienes dependen diariamente del transporte público.
Actualmente, la tarifa de la buseta en Ibagué quedó fijada en $3.300 de lunes a sábado y $3.400 los domingos y festivos. Frente a este escenario, los movimientos sociales esperan reunirse con la alcaldesa Johana Aranda para buscar un reajuste que evite la escalada de protestas en la ciudad.




