La Gobernación del Tolima detuvo temporalmente la ejecución de la obra vial entre Prado y Dolores, que iba en un 70 %, tras identificar problemas técnicos y restricciones sobre el uso de recursos de regalías. Las autoridades estudian redirigir los fondos y ejecutar un nuevo tramo para conservar la inversión.
La obra vial que busca mejorar la conexión entre los municipios de Prado y Dolores en el sur del Tolima fue suspendida mientras la Gobernación adelanta una revisión técnica y jurídica del contrato que la respalda, generando inquietud en las comunidades de esta zona del departamento. El proyecto registraba un avance aproximado del 70 % antes de la paralización, lo que ha puesto en el centro del debate su viabilidad y continuidad.
La secretaria de Infraestructura del Tolima, Sandra García, confirmó que el contrato de la obra aún no ha sido recibido formalmente y que persisten dudas sobre la legalidad de su ejecución en ciertos tramos, situación que motivó consultas con el Ministerio de Transporte y el Departamento Nacional de Planeación. Como resultado, se determinó que el tramo 1 de la intervención, correspondiente al sector Prado–Dolores, no podrá ejecutarse con los recursos inicialmente destinados.
La razón principal, según las autoridades, está asociada a restricciones relacionadas con el uso de recursos del 40 % de regalías regionales, una fuente de financiación que presenta limitaciones estrictas para determinados tipos de obra. Esta determinación técnica y jurídica obliga a replantear el proyecto para evitar posibles detrimentos fiscales.
Frente a este escenario, la Gobernación del Tolima en conjunto con la Alcaldía de Dolores trabaja en estudios y diseños alternativos para un nuevo tramo vial que pueda recibir los recursos ya asignados, con el fin de asegurar que la inversión pública no se pierda. La intención es reubicar los fondos a un sector donde su ejecución cumpla con los requisitos normativos vigentes.
Además de las cuestiones administrativas, la obra había enfrentado afectaciones físicas en el corredor vial, como la reactivación de fallas geológicas, pérdida de banca y el registro de un incendio en la zona, lo que impactó la geometría y estabilidad de la vía, complicando aún más su avance. Estas condiciones técnicas fueron parte de las razones que llevaron a la revisión del proyecto.
Por ahora, no existe una fecha definida para el reinicio de los trabajos, ya que continúan los análisis que definirán el futuro de este corredor clave para la conectividad local. La Gobernación y la Alcaldía aseguran que los estudios buscan garantizar la mejor solución tanto técnica como financiera para los habitantes de Prado, Dolores y zonas aledañas.
La comunidad ha recibido con preocupación la noticia de la suspensión, en medio de demandas históricas por mejores vías de acceso que faciliten la movilidad, el transporte de productos y la atención de servicios básicos, un requerimiento recurrente entre los pobladores rurales.
Las autoridades reiteraron que la prioridad es proteger la inversión pública, cumplir con la normativa de regalías y encontrar una alternativa viable para que la obra —tan esperada por los residentes— pueda concretarse sin riesgos legales o técnicos que comprometan recursos departamentales.










