El gremio amarillo aclaró que las movilizaciones no han sido canceladas, sino aplazadas mientras espera compromisos concretos de la Administración Municipal frente al transporte informal. La reunión con la alcaldesa Johana Aranda será determinante para definir los próximos pasos.
Los taxistas de Ibagué advirtieron que el paro anunciado contra el transporte informal continúa vigente, aunque las movilizaciones fueron aplazadas temporalmente mientras esperan respuestas de la Administración Municipal. El gremio señaló que la decisión de dar un compás de espera está relacionada con la reunión prevista para el próximo 5 de noviembre con la alcaldesa Johana Aranda.
Antonio Blanco, líder del gremio amarillo, explicó que los conductores permanecen en asamblea permanente y que el encuentro será clave para revisar los avances de los compromisos relacionados con el control del transporte no autorizado. Según indicó, la pausa no significa que hayan desistido de las protestas, sino que esperan conocer las medidas que adoptará el Gobierno local.
“El paro no se ha suspendido, se dio un compás de espera porque tenemos una reunión con la alcaldesa para mirar qué avances hay”, manifestó Blanco. El dirigente agregó que, mientras otros sectores del transporte decidieron apartarse de la iniciativa, los taxistas mantienen su posición a la espera de resultados concretos frente a sus reclamaciones.
Entre las principales exigencias del gremio está el fortalecimiento de los controles y la aplicación de las sanciones previstas en la normativa a quienes presuntamente prestan servicios de transporte público sin contar con la autorización correspondiente. Los conductores consideran que esta situación genera condiciones de competencia que afectan a quienes trabajan dentro de los parámetros legales.
La preocupación también se extiende a los llamados “motorratones”, término utilizado en la ciudad para referirse a motociclistas que presuntamente ofrecen transporte informal de pasajeros. Los taxistas aseguran que esta actividad impacta sus ingresos y piden a las autoridades acciones de control que permitan atender la problemática en distintos sectores de Ibagué.
Fredy Páez, taxista y vocero del gremio, expresó su inconformidad por lo que considera una falta de operativos suficientes frente al transporte informal. En declaraciones a Alerta Tolima, señaló que esperan que la reunión del 5 de noviembre permita conocer un balance de las actuaciones adelantadas por la Administración Municipal y las medidas previstas para responder a sus solicitudes.
El gremio espera que el encuentro con la mandataria local permita establecer compromisos verificables y conocer qué acciones se implementarán para reforzar la vigilancia y el cumplimiento de las normas de transporte. La respuesta de la Alcaldía será uno de los factores que los conductores tendrán en cuenta al evaluar si mantienen la pausa o retoman las movilizaciones anunciadas.
Por ahora, los taxistas reiteran que continúan en asamblea permanente y que no han descartado nuevas jornadas de protesta. El 5 de noviembre se convierte así en una fecha decisiva para el diálogo entre el sector y la Administración Municipal, mientras la industria amarilla insiste en obtener respuestas frente a una problemática que, según sus representantes, afecta la estabilidad económica de sus trabajadores.


