El presidente estadounidense Donald Trump lanzó una dura advertencia al mandatario colombiano Gustavo Petro, acusándolo de operar «fábricas de cocaína» y sugiriendo que podría ser el próximo objetivo tras anunciar la «brillante» captura de Nicolás Maduro en Venezuela.
Petro respondió en X negando cualquier preocupación, defendiendo su trayectoria limpia y recibiendo respaldo de aliados como Gustavo Bolívar, quien resaltó la solidez democrática en Colombia. Este intercambio escaló las fricciones bilaterales, marcadas por sanciones a Petro en la Lista Clinton, retiro de Colombia como cooperante antidrogas y ataques a narcolanchas en el Caribe y Pacífico.
En una rueda de prensa, Donald Trump celebró la captura de Nicolás Maduro como una operación «brillante» ejecutada por fuerzas estadounidenses, confirmando su traslado fuera de Venezuela junto a su esposa. Trump aprovechó para advertir directamente a Gustavo Petro: «Debe cuidarse el trasero», acusándolo de permitir «fábricas de cocaína» que envían drogas a EE.UU. Esta amenaza se suma a previas declaraciones donde Trump insinuó que Petro podría ser «el siguiente» en ser objetivo de acciones similares. El contexto incluye el retiro de Colombia de la lista de países cooperantes en la lucha antidrogas por parte de Washington. Además, Petro fue incluido en la Lista Clinton, imponiendo sanciones financieras.
Estas medidas han intensificado tensiones diplomáticas desde el inicio del segundo mandato de Trump en 2025.Gustavo Petro respondió rápidamente en X, afirmando: «No estoy preocupado para nada. No tengo nada que esconderme como otros». El presidente colombiano rechazó cualquier temor por posibles revelaciones de Maduro sobre él o su gobierno. Petro contrastó su trayectoria con acusaciones contra administraciones anteriores, mencionando «asesinatos, fosas comunes y 6.402 jóvenes ejecutados extrajudicialmente». Destacó su década investigando y denunciando vínculos entre políticos y narcotraficantes en debates públicos. Insistió en que su enfoque ha sido promover democracia, equidad y paz. Esta defensa personal resalta su postura antiimperialista frente a las presiones estadounidenses.
Aliados del gobierno colombiano, como el exsenador Gustavo Bolívar, salieron en defensa de Petro, subrayando diferencias clave con el régimen de Maduro. Bolívar enfatizó que Petro fue elegido democráticamente en elecciones transparentes y supervisadas internacionalmente. Resaltó la existencia de garantías electorales, libertad de prensa y separación de poderes en Colombia. Mencionó cortes independientes que aseguran el estado de derecho, contrastando con la situación en Venezuela. Bolívar argumentó que estos elementos confirman la vigencia plena de la democracia colombiana. Su intervención busca contrarrestar narrativas que asocian a Petro con el chavismo, fortaleciendo la imagen interna del presidente.
Las tensiones entre Bogotá y Washington se han acumulado desde que Trump asumió su segundo mandato, con disputas sobre deportaciones masivas de migrantes colombianos. EE.UU. ha criticado la gestión de Petro en control de fronteras y cultivos ilícitos. Otro punto de fricción son los ataques militares estadounidenses a «narcolanchas» en el Caribe y Pacífico, vistos por Colombia como violaciones a su soberanía marítima. Petro ha denunciado estas operaciones como unilaterales y agresivas. El gobierno colombiano ha respondido con llamados a diálogo multilateral en foros como la OEA. Estas fricciones han deteriorado relaciones bilaterales, afectando cooperación en seguridad regional.
Trump’s advertencia en rueda de prensa fue en respuesta directa a la declaración de Petro sobre no temer declaraciones de Maduro. El presidente estadounidense reiteró acusaciones de que Colombia bajo Petro se ha convertido en un hub de producción de cocaína. Sugirió que la captura de Maduro podría revelar nexos con líderes regionales, incluyendo a Petro. Esta narrativa busca justificar sanciones y presiones diplomáticas. Analistas ven esto como parte de una estrategia de «mano dura» contra gobiernos izquierdistas en América Latina. La Casa Blanca no ha proporcionado evidencia específica de tales «fábricas», pero insiste en datos de inteligencia.
Petro, en su post en X, extendió su defensa al rechazar cualquier convivencia con narcoterroristas, afirmando que dedicó años a exponer tales vínculos. Mencionó específicamente no haber «refundado la Patria» con criminales, aludiendo a críticas opositoras. El mandatario cuestionó por qué debería temer, respondiendo: «A la injusticia», que según él enaltece al ser humano. Esta retórica poética busca conectar con su base electoral progresista. Petro también invocó normas internacionales, recordando su llamado en Nueva York a desobedecer órdenes genocidas. Su respuesta ha generado apoyo en redes, con hashtags defendiendo su integridad.Bolívar’s defensa no solo resalta logros democráticos, sino que critica intentos de equiparar a Colombia con Venezuela como «propaganda opositora». Argumentó que en Colombia no hay persecución política sistemática ni control estatal sobre medios. Enfatizó la independencia judicial, citando fallos contra el gobierno como prueba. Esta narrativa busca desmontar temores de autoritarismo bajo Petro. Aliados como él han multiplicado mensajes en X para amplificar el respaldo. El episodio refuerza la unidad del Pacto Histórico ante presiones externas.
Finalmente, esta crisis diplomática podría escalar a foros internacionales, con Petro abogando por mediación de la ONU en temas antidrogas. Trump’s amenazas mantienen la atención global en la región, con posibles impactos en migración y comercio. Colombia prepara escenarios para refugiados venezolanos post-captura de Maduro. Petro insiste en soluciones pacíficas y multilaterales. Analistas predicen más confrontaciones si no hay desescalada. El futuro de las relaciones colombo-estadounidenses pende de un hilo.





