En un anuncio sorpresivo, el presidente Donald Trump reveló que fuerzas estadounidenses capturaron al líder venezolano Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores durante un ataque a gran escala en Caracas. Mientras circulan las primeras imágenes del operativo, el presidente colombiano Gustavo Petro condenó la acción y activó protocolos para recibir posibles refugiados, destacando el despliegue de asistencia humanitaria en la frontera.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó su plataforma Truth Social para informar al mundo sobre la exitosa captura de Nicolás Maduro, a quien describió como un «dictador» responsable de crisis humanitarias en Venezuela. Según Trump, la operación militar implicó un «golpe a gran escala» que resultó en la detención de Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron evacuados del país en la madrugada. Fuentes del Pentágono confirmaron que el operativo se llevó a cabo con precisión quirúrgica, minimizando daños colaterales, aunque reportes independientes mencionan explosiones en Caracas y otras ciudades.
Esta acción marca un escalamiento en la política exterior de Trump, quien había prometido durante su campaña endurecer medidas contra regímenes hostiles en América Latina. Las primeras imágenes, filtradas en redes sociales, muestran aviones militares sobrevolando la capital venezolana, lo que ha generado un debate global sobre la legalidad de la intervención. Trump programó una conferencia de prensa en Mar-a-Lago para detallar los siguientes pasos, incluyendo un posible juicio en territorio estadounidense.
La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, respondió inmediatamente exigiendo «prueba de vida» de Maduro y calificando el ataque como una «agresión imperialista». El gobierno venezolano declaró estado de emergencia y movilizó sus fuerzas armadas, aunque analistas indican que el régimen podría colapsar sin su líder principal. Explosiones reportadas en sitios militares y cortes de energía en Caracas sugieren que el objetivo fue desmantelar la red de narcotráfico asociada al «Cartel de los Soles», según inteligencia estadounidense. Países aliados de Venezuela, como Rusia e Irán, condenaron la acción, advirtiendo sobre repercusiones en el equilibrio geopolítico. En contraste, opositores venezolanos en el exilio celebraron la noticia, viéndola como el fin de una era de represión.
La ONU y organizaciones internacionales llaman a respetar el derecho internacional, temiendo un vacío de poder que pueda desencadenar más violencia.Desde Colombia, el presidente Gustavo Petro expresó su rechazo a través de publicaciones en X, argumentando que la intervención estadounidense viola la soberanía venezolana y podría generar un éxodo masivo. Petro ordenó el despliegue de «toda la fuerza asistencial» en la frontera para atender a posibles refugiados, incluyendo recursos médicos, alimentarios y de alojamiento. Esta medida se basa en experiencias previas con migraciones venezolanas, que han sobrecargado los servicios colombianos en el pasado.
El mandatario colombiano enfatizó la necesidad de una solución diplomática en lugar de militar, criticando lo que llamó «acciones unilaterales» de Washington. Fuentes del gobierno colombiano indican que se han activado protocolos de emergencia en ciudades fronterizas como Cúcuta. Petro también instó a la comunidad internacional a mediar para evitar una escalada regional.Las imágenes iniciales del operativo, difundidas en redes sociales bajo el hashtag #ATENCION, muestran supuestamente a Maduro siendo trasladado por fuerzas especiales estadounidenses.

Aunque su autenticidad no ha sido verificada independientemente, expertos en inteligencia sugieren que provienen de fuentes cercanas al Pentágono. Estas fotos incluyen vistas aéreas de Caracas en la oscuridad, con humo elevándose de instalaciones clave. Medios como CBS y NBC reportaron confirmaciones de Trump, quien alabó la operación como un «éxito histórico» contra el narcotráfico. Críticos, sin embargo, cuestionan si esto infringe tratados internacionales, comparándolo con intervenciones pasadas como la de Panamá en 1989. La Casa Blanca defiende la acción citando cargos previos contra Maduro por narcoterrorismo.
La reacción internacional ha sido dividida: aliados de EE.UU. como Israel y algunos países europeos respaldan la medida como un paso hacia la democracia en Venezuela, mientras que China y Rusia la ven como una amenaza a la multipolaridad global. En América Latina, líderes como Lula da Silva de Brasil y López Obrador de México expresaron preocupación por la estabilidad regional. Petro, en particular, ha sido vocal en X, publicando una serie de mensajes contra lo que describe como «acciones militares estadounidenses que capturaron a Nicolás Maduro y a su esposa». Su gobierno prepara escenarios para hasta un millón de refugiados, basados en estimaciones de ACNUR. Esta crisis podría redefinir las relaciones entre Washington y Bogotá, dada la frontera compartida.
En Venezuela, el vacío de poder ha llevado a protestas espontáneas en varias ciudades, con opositores celebrando y leales al régimen llamando a la resistencia. Reportes indican que figuras clave del chavismo, como Diosdado Cabello, intentan asumir el control interino. La economía venezolana, ya debilitada por sanciones, podría colapsar ulteriormente sin Maduro al mando. Trump ha insinuado que el siguiente paso involucra extradiciones y juicios en Nueva York por cargos de 2020. Imágenes adicionales muestran a simpatizantes de Maduro abrazándose en plazas de Caracas, reflejando el shock colectivo. Analistas predicen un período de inestabilidad que podría durar meses.Petro’s gobierno ha activado centros de atención humanitaria, priorizando a mujeres, niños y personas vulnerables en caso de un flujo masivo de refugiados. El presidente colombiano argumenta que la intervención exacerbará la crisis migratoria, ya que millones de venezolanos han huido previamente.
En X, Petro escribió: «Se despliega toda la fuerza asistencial (…) en caso de entrada de refugiados», enfatizando la preparación logística. Esta postura humanitaria contrasta con el enfoque militar de Trump, destacando tensiones ideológicas en la región. Organizaciones como Amnistía Internacional urgen a proteger derechos humanos durante la transición. La captura podría inspirar acciones similares contra otros regímenes, según expertos.Finalmente, esta operación resalta el regreso de una política exterior agresiva bajo Trump, quien prometió «hacer América grande de nuevo» mediante intervenciones decisivas. Mientras las primeras imágenes circulan globalmente, el mundo observa si esto lleva a una Venezuela libre o a un conflicto prolongado. Petro continúa monitoreando la situación, abogando por diálogo en foros como la OEA. La captura de Maduro cierra un capítulo controvertido, pero abre interrogantes sobre el futuro de América Latina. Con una conferencia de prensa inminente, más detalles emergerán sobre los motivos y consecuencias. La comunidad internacional debe ahora enfocarse en una transición pacífica.




