El expresidente Álvaro Uribe Vélez expresó su apoyo al aumento del salario mínimo para 2026, pero alertó que el Gobierno lo neutraliza con elevados impuestos, derroche público, corrupción y un endeudamiento excesivo, proponiendo un Estado más austero y con menor carga tributaria para fomentar oportunidades laborales, especialmente para jóvenes, bajo el eslogan «Todo Es Posible con Paloma» en respaldo a la precandidata Paloma Valencia.
En un pronunciamiento difundido a través de redes sociales, Álvaro Uribe Vélez, líder del Centro Democrático, reiteró su respaldo al incremento del salario mínimo, fijado en $1.746.880 para 2026, más auxilio de transporte que lo eleva a $2 millones. Sin embargo, enfatizó que este beneficio se ve erosionado por las políticas del actual Gobierno, que incluyen altos impuestos y un gasto público descontrolado.
Uribe denunció que el endeudamiento nacional ha aumentado de 800 billones a 1.2 billones de pesos bajo la administración actual, lo que agrava la presión fiscal sobre empresas y trabajadores. Según sus palabras, «el Gobierno lo mata por los altos impuestos y el endeudamiento», refiriéndose directamente al salario mínimo, y advirtió que parte del aumento se destinará a cubrir costos en salud y medicamentos debido a la crisis en el sector.
El exmandatario destacó el clientelismo como otro factor perjudicial, señalando que se han nombrado 200.000 funcionarios públicos sin respaldo presupuestal, generando un gasto anual de 8 billones de pesos. Esto, comparado con el costo de 1.5 billones para el ajuste salarial, ilustra, según Uribe, un derroche que prioriza la burocracia sobre el bienestar de los ciudadanos.En su análisis, Uribe subrayó el impacto en los jóvenes, con más de dos millones en situación de «ni-ni» (ni estudian ni trabajan), y predijo un mayor éxodo migratorio si no se corrigen estas políticas. «Más jóvenes se irán del país, ya salen más de 80 mil al año», afirmó, vinculando esto a la falta de oportunidades generadas por un Estado sobredimensionado.
Propuso un modelo de «Estado pequeño» con reducción de impuestos para estimular la inversión privada y la creación de empleo formal. Uribe argumentó que es preferible un peso en remuneración o inversión empresarial que en impuestos destinados a un Gobierno que, a su juicio, amenaza con quebrar el fisco nacional por corrupción y gasto excesivo.
El pronunciamiento incluye una crítica a la informalidad laboral, que afecta al 55% de los trabajadores, y al riesgo de despidos masivos en empresas que no soportan las cargas adicionales. Uribe mencionó que Colombia tiene uno de los regímenes más rígidos en festivos y recargos nocturnos, lo que complica la sostenibilidad de los incrementos salariales sin reformas estructurales.
Bajo el lema «Todo Es Posible con Paloma», Uribe respaldó implícitamente a la senadora Paloma Valencia como alternativa para 2026, promoviendo una economía fraterna que beneficie tanto a trabajadores como a empresarios. Este llamado se enmarca en un contexto preelectoral, donde el Centro Democrático busca posicionarse como oposición al actual manejo económico.
Finalmente, Uribe instó a un compromiso con la transparencia y la eliminación del derroche, advirtiendo que sin estos cambios, el aumento salarial será efímero y no traducirá en bienestar sostenido. Sus declaraciones han generado debate en redes, con opiniones divididas entre quienes ven validez en sus críticas y quienes lo acusan de simplificar problemas complejos.









