Un control de tránsito en la Terminal de Ibagué terminó en un altercado físico donde el veedor Miguel Salamanca resultó lesionado tras un golpe directo.
Un grave incidente de agresión física ocurrió este domingo 11 de enero en las instalaciones de la Terminal de Transporte de Ibagué. El hecho se presentó mientras varios agentes de tránsito realizaban un operativo de control de movilidad en la zona. Durante el retén, el veedor ciudadano Miguel Salamanca fue presuntamente golpeado por el exagente de tránsito Javier Buriticá González. Salamanca se encontraba en el lugar ejerciendo sus funciones legales de veeduría cuando se produjo el ataque. La situación escaló rápidamente ante la mirada de quienes presenciaban las labores de inspección de los funcionarios.
Tras la agresión, el veedor fue trasladado para recibir atención médica en la Unidad de Salud de Ibagué (USI). El informe médico oficial confirmó que el paciente presentó una contusión directa en la región retroauricular derecha. Este impacto, localizado detrás de la oreja, fue producto de una palmada o golpe fuerte según el reporte. Salamanca manifestó a los especialistas sufrir de dolor de oído, dolor de cabeza constante y fosfenos. El diagnóstico principal fue registrado como otros síndromes de cefalea especificados y otalgia severa por el trauma.
El presunto agresor, Javier Buriticá González, es un exfuncionario que renunció recientemente a la Secretaría de Movilidad local. Su salida de la entidad estuvo marcada por denuncias públicas de presunto acoso laboral dentro de la institución. Este caso particular de su renuncia incluso alcanzó notoriedad en medios de comunicación a nivel nacional. Sin embargo, su vinculación con este nuevo hecho de violencia empaña su perfil tras las denuncias previas. Las autoridades competentes ahora deberán investigar las circunstancias exactas que llevaron al exagente a agredir físicamente al veedor.
Los registros clínicos detallan que Miguel Salamanca ingresó a urgencias a las 3:08 p. m. del domingo. Fue atendido en la Unidad Intermedia San Francisco, donde se le asignó un Triage nivel III. El plan de manejo médico incluyó la administración de Diclofenaco inyectable y analgésicos como Loxonin y Dolex. Además, se solicitó una valoración prioritaria por otorrinolaringología debido a la afectación en su capacidad auditiva derecha. El veedor permaneció bajo observación para monitorear la evolución de los síntomas neurológicos tras el golpe recibido.
Ante la gravedad de las lesiones sufridas, Miguel Salamanca confirmó que tomará acciones legales contra su agresor. El veedor ciudadano aseguró que interpondrá una denuncia penal formal por el ataque ocurrido en ejercicio de sus funciones. Este caso pone nuevamente en debate la seguridad de los ciudadanos que vigilan la gestión pública estatal. Organizaciones de veeduría civil han rechazado el acto, pidiendo celeridad en la investigación judicial de Buriticá. Se espera que las cámaras de seguridad de la Terminal aporten pruebas clave para el proceso penal.
La Secretaría de Movilidad aún no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre la conducta de su antiguo agente. Salamanca reiteró que su labor de veeduría es un derecho democrático que no debe ser silenciado con violencia. El tratamiento médico ambulatorio continuará durante los próximos días para descartar secuelas permanentes en el oído afectado. Este lamentable episodio marca un inicio de año tenso para los organismos de control ciudadano en Ibagué. La comunidad espera que las sanciones correspondientes se apliquen para evitar que este tipo de agresiones se repitan.





