Una buseta del transporte urbano perdió el sistema de frenos mientras descendía por la calle Quinta, entre La Pola y El Libertador en Ibagué. El vehículo terminó estrellado contra una baranda de seguridad, evitando una tragedia mayor. El conductor sufrió heridas leves y no se reportaron pasajeros afectados.
Momentos de angustia se vivieron en la mañana de este sábado en Ibagué, luego de que una buseta urbana perdiera los frenos mientras bajaba por la pronunciada pendiente de la calle Quinta, en el tramo comprendido entre los barrios La Pola y El Libertador. El incidente, ocurrido hace aproximadamente 20 minutos, generó preocupación entre los residentes de la zona, quienes vieron cómo el vehículo avanzaba sin control hacia el sector residencial de la parte baja. La rápida acción del conductor evitó mayores consecuencias.
De acuerdo con versiones entregadas por testigos, el vehículo experimentó una falla total en el sistema de frenado cuando descendía por la vía, obligando al conductor a maniobrar para minimizar el impacto. La buseta terminó chocando de frente contra una baranda amarilla de contención, estructura que detuvo por completo su trayectoria. Gracias a este elemento de seguridad, el automotor no continuó su desplazamiento hacia las viviendas ubicadas en la parte inferior, donde pudo haber ocasionado daños graves.
Una persona cercana al caso aseguró que la reacción del conductor fue determinante para evitar un accidente de mayor magnitud. “Se quedó sin frenos en la bajada al barrio Libertador y chocó con una baranda. Gracias a Dios el conductor está bien”, relató uno de los testigos presenciales. Este testimonio reafirma que, pese a la violencia del impacto, no se registraron pasajeros heridos, ya que la buseta se encontraba sin ocupantes al momento del incidente.
El conductor, sin embargo, sufrió un golpe en el rostro debido a la fractura del parabrisas tras el choque. Los organismos de socorro atendieron al afectado y confirmaron que sus lesiones no comprometían su estado de salud. La ausencia de pasajeros fue un factor determinante para que el reporte final de lesionados fuera mínimo, evitando una situación que pudo haberse convertido en una emergencia de mayor escala.
Minutos después del accidente, unidades de los organismos de socorro y autoridades locales arribaron al lugar para brindar asistencia y asegurar el perímetro. Se realizaron labores iniciales de valoración del conductor, así como la verificación del estado de la vía y de la infraestructura afectada. La baranda, pese a recibir de lleno el impacto, cumplió con su función de contención y evitó que el vehículo se precipitara hacia la zona residencial.
Los equipos técnicos también iniciaron el proceso de inspección del sistema de frenos del vehículo, con el fin de determinar si la falla obedeció a un desperfecto mecánico reciente, a falta de mantenimiento o a una combinación de factores asociados al desgaste natural. La verificación será clave para establecer responsabilidades y definir si el vehículo contaba con las revisiones exigidas por las normas de transporte urbano vigentes en Ibagué.
El accidente reactivó la discusión sobre las condiciones de seguridad del transporte público que circula por corredores con pendientes pronunciadas en la ciudad. Residentes de La Pola y El Libertador recordaron que, en repetidas ocasiones, han solicitado controles más rigurosos y mantenimientos constantes para los vehículos que movilizan pasajeros por esta zona. Para muchos, el incidente de hoy demuestra la necesidad urgente de reforzar los protocolos preventivos.
Finalmente, las autoridades adelantan el proceso de retiro de la buseta, mientras se evalúan los daños causados a la baranda y a la infraestructura cercana. El hecho dejó en evidencia la importancia de los elementos de seguridad instalados en sectores de alto riesgo vial, así como el papel decisivo de las maniobras oportunas del conductor. Por ahora, el caso queda bajo análisis técnico para esclarecer las causas del fallo y prevenir futuros incidentes en esta concurrida vía de Ibagué.










