El Concejo Municipal de Cajamarca aprobó un acuerdo que convierte 33 predios adquiridos por AngloGold Ashanti en áreas de protección ambiental y agropecuaria. La decisión, respaldada por una iniciativa ciudadana con más de 4.000 firmas, protege el 11 % del territorio municipal.
En una decisión calificada como histórica, el Concejo Municipal de Cajamarca aprobó declarar 33 predios adquiridos por la multinacional AngloGold Ashanti como áreas de protección ambiental y agropecuaria. La medida blinda cerca de 5.800 hectáreas, equivalentes al 11 % del territorio municipal, y redefine el uso de estos terrenos bajo criterios de conservación.
La iniciativa fue aprobada con una votación ajustada de seis votos a favor y cinco en contra, reflejando la intensidad del debate que rodeó el proyecto. Con este acuerdo, los predios quedarán destinados exclusivamente a la protección de los ecosistemas y al desarrollo de actividades agrícolas sostenibles.
El proceso tuvo su origen en una iniciativa ciudadana respaldada por más de 4.000 firmas, lo que demuestra el alto nivel de participación comunitaria en la defensa del territorio. La propuesta esperó cerca de un año para recibir la certificación correspondiente antes de ser debatida y votada en el Concejo.
Durante la sesión, la presencia de comunidades campesinas marcó el tono del debate. Habitantes del municipio acompañaron la jornada como un acto simbólico de defensa del agua, la tierra y la vocación rural que históricamente ha caracterizado a Cajamarca.
El acuerdo establece que estos terrenos no podrán destinarse a usos que pongan en riesgo su función ambiental y agropecuaria. De esta manera, se prioriza la conservación de fuentes hídricas, la biodiversidad y la producción agrícola como ejes centrales del ordenamiento territorial.
Con esta determinación, el municipio ejerce su facultad constitucional para ordenar su territorio y proteger su patrimonio ambiental. La medida fortalece la autonomía local en la toma de decisiones sobre el uso del suelo frente a intereses económicos que puedan generar tensiones ambientales.
La decisión también envía un mensaje claro sobre la apuesta de Cajamarca por un modelo de desarrollo sostenible. Más allá del impacto inmediato, el acuerdo marca un precedente en la relación entre comunidades, autoridades locales y empresas con intereses en el territorio.
Con la aprobación del proyecto, Cajamarca consolida una postura institucional orientada a la conservación y la sostenibilidad, reafirmando el papel de la participación ciudadana en las decisiones públicas y la capacidad del municipio para definir el futuro de su territorio.





